Las donaciones de sangre en la Costa da Morte vuelven a crecer. Después de un 2014 a la baja, durante el pasado año se registraron en la comarca un total de 5.396 donaciones, casi un siete por ciento más, aunque aún lejos de las mejores cifras de los últimos años en las que superaban ampliamente las 5.500 donaciones anuales, según se refleja en los datos facilitados por la Axencia de Donación de Órganos en Sangue.
A lo largo de 2015 se recibieron 337 donaciones más gracias al incremento de la solidaridad de los vecinos en casi todos los concellos de la comarca. De hecho, hay municipios que durante el pasado año aumentaron las donaciones hasta un 55%,  como es el caso de Fisterra, pasando de las 76 donaciones en 2014 a las 118 un año después. En Corcubión la subida porcentual fue de casi el 31% con un total de 68 donaciones.
Sin embargo, en términos absolutos el mayor incremento de las donaciones se registró en Carballo, con 175 más que en 2014 (casi un 14%), alcanzando durante el ejercicio las 1.434.

A lo largo del pasado año se realizaron en la Costa da Morte un total de 5.396 donaciones, 337 más que en 2014

La recogida de sangre también se incrementó en Cabana (7,9%), Coristanco (4,3%), A Laracha (7,5%), Malpica (3,5%), Ponteceso (6%), Muxía (17,8%), Cerceda (1,3%), Zas (1,5%) y Santa Comba, con un 11,5% de donaciones más que en 2014.
En cambio, el número de donaciones bajó en Laxe un 2,5%; un 16,3% en Dumbría, otro 3,1% en Cee, un 13% en Camariñas y un 0,6% en Vimianzo.
No obstante, más allá de la subida o bajada interanual del número de donaciones, el dato que resulta más revelador del nivel de sensibilización que tienen los vecinos de la comarca al respecto a la necesidad de donar sangre es el cumplimiento de la tasa recomendada por la Organización Mundial de la Salud para cubrir las necesidades de los componentes sanguíneos en los hospitales, que es de 40 a 60 donaciones por cada mil habitantes al año.
En este caso, son casi la mitad de los municipios de la zona los que deben hacer los deberes. El primero de ellos es Dumbría, que tiene la tasa de donación más baja de la comarca: solo 12 habitantes por cada mil en todo el año. Tampoco cumplen con la tasa de donación recomendada por la OMS Cabana (21), Laxe (38), Malpica (31), Fisterra (25), Muxía (24), Camariñas (29) y Vimianzo (34).  En cambio, sí cumplen con las recomendaciones de la OMS –en algunos casos holgadamente– Carballo (46), Coristanco y Corcubión (40), A Laracha (49), Ponteceso (46), Zas (42), mientras que Santa Comba, Cee, Cerceda superan las 60 donaciones al año por cada mil habitantes.
Haciendo un balance del último lustro, se concluye que la implicación de los vecinos en la donación de sangre es fluctuante, aunque hay una constante: nunca baja de las 5.000 aportaciones. En este período el mayor número de donaciones se registró en 2012, con 5.578.