El marisco por fin llegó al mercado municipal de Carballo en abundancia, o casi. Como cada víspera de Nochebuena, ayer había mucha actividad en la plaza carballesa y las cuatro pescaderías que estaban abiertas se mostraban satisfechas en mayor o menos medida por las ventas, que han ido a más con respecto a los últimos años a pesar del elevado precio del marisco y del pescado.

Aunque 40 euros el kilo para un centollo grande (de dos o tres kilos) no es un precio nada despreciable, lo cierto es que este marisco, que es uno de los productos estrellas de la plaza, cotizó por debajo del precio del año pasado, que llegó a 50 el kilo. Las piezas más pequeñas estaban entre los 30 y los 18,50 euros. “Centolas vendemos moitos”, decían ayer desde la pescadería Luisa de la plaza, cuyo producto reclamo era un gran bogavante de cuatro kilos (a 140 euros, es decir, 35 euros el kilo) que llamaba la atención de los que pasaban por el puesto por su gran tamaño.

Los percebes fueron los únicos ausentes al cotizar a 180 euros el kilo en las lonjas

En la pescadería Antonio también manifestaron que las ventas van viento en popa tanto las que se realizaron ayer en la plaza como en los pedidos que se han realizado. “Ata agora todas as centolas que tiñamos eran para encargas e levamos moitísimas”. Muchos de estos encargos son para fuera de Galicia. De hecho, ayer al mediodía cuatro cajas de mariscos estaban listas para ser enviadas a Madrid.

En el mercado los carballeses también pudieron encontrar nécoras (entre 25 y 40 euros el kilo); cigalas (entre 25 y 75 euros el kilo) que estaban prácticamente todas vendidas; almejas (entre 20 y 30 euros el kilo) y hasta Santiaguiños, a 85 euros el kilo. Los que brillaron por su ausencia fueron los percebes, que en las lonjas cotizaron a 180 euros el kilo, por lo que los pescaderos carballeses no los ofertaron en sus puestos.

Los pescados también cotizaron al alza. Ayer en el mercado se ofrecían lubina salvaje entre 20 y 35 euros el kilo dependiendo del tamaño; abadejo, por encima de los doce euros el kilo, al igual que la merluza; rape, con piezas que superaban los 100 euros y besugo y lenguado, ambos a 30 euros el kilo.

Hoy los placeros esperan que las ventas vayan a más aunque estiman en los precios no subirán mucho más. “Todo depende do mar”, apostillaban.