Más de un año ha pasado ya desde que la Xunta se comprometió con el Concello de Carballo a destinar fondos autonómicos para derribar el edificio de la calle Sol que invade el cauce del río Anllóns a la altura del puente de A Milagrosa. Desde aquella llamada de la directora xeral de Urbanismo tras las graves inundaciones que sufrió el casco urbano en marzo por el desbordamiento del río el gobierno municipal nada ha vuelto a saber del asunto.

“Seguimos esperando por la colaboración de la Xunta para que nos ayude a financiar un porcentaje de lo que cuesta el derribo”, comentó ayer el alcalde, Evencio Ferrero, al respecto.

El presupuesto de la obra de demolición ronda los 110.000 euros. Es un importe que podría ser asumido sin problemas por las arcas municipales que acumulan una liquidez de casi diez millones de euros. Obviamente, para echar abajo el inmueble no podrían utilizarse fondos de los planes provinciales ni aquellos del remanente que se incorporen al presupuesto –por tener que destinarse únicamente a inversiones sostenibles–, pero la actuación sí podría incluirse en el capítulo 6, de inversiones reales del presupuesto municipal.

El alcalde, Evencio Ferrero, firmó ayer los papeles de la compraventa del inmueble con el mural del buzo que también se pretende derribar

De optarse por esta vía –una a la que el gobierno local no parece muy dispuesto al entender que Augas de Galicia es la administración que debe colaborar a aliviar la presión urbanística sobre el río Anllóns–, habrá que esperar hasta el año que viene.

Formalizada la compra

Más rápido parece que llegará el derribo del inmueble ubicado en el cruce de la avenida das Flores y la calle Fábrica. Después de aprobar su compra en la junta de gobierno de hace quince días, ayer se formalizó la compraventa con la firma de la escritura pública ante notario. El edificio costó al Concello carballés 49.329 euros y ahora procederá a la inclusión de la parcela en el inventario de bienes municipales.

Con el derribo de la casa de 60 metros cuadrados se ampliará la acera, incorporando la parcela al sistema viario. Pero la obra no se realizará de inmediato. La oficina técnica municipal deberá elaborar el proyecto de demolición y presupuestarlo.

Dependiendo del importe, el gobierno municipal decidirá cómo financiarlo. Respecto al mural que hay en el edificio, éste volverá a pintarse en una pared de la misma zona