Según los datos que figuran en el Ministerio de Hacienda y Función Pública, para este año el esfuerzo fiscal en el municipio carballés será de 0,74% –unas décimas menos que el previsto el pasado año (0,79%)– un porcentaje que se encuentra al nivel de municipios de la comarca con solo una séptima parte de la población carballesa, como Zas o Cabana y que convierten a Carballo en el municipio de Galicia con más de 30.000 habitantes que tiene el menor esfuerzo fiscal.

El esfuerzo fiscal se calcula dividiendo el conjunto de impuestos del municipio (IBI, IAE, Impuesto de Circulación de Vehículos o el IVA) entre el número de habitantes, aplicándole un cociente de 0,25. En pocas palabras, lo que esta cifra mide es la carga impositiva que deben soportar los vecinos de un determinado ayuntamiento y, además, es una de las variables que se tiene en cuenta para la participación en los tributos del Estado –Carballo, por ejemplo recibirá de las arcas estatales más de 372.500 euros por su ratio de esfuerzo fiscal– y en la concesión de fondos de los diversos planes provinciales.

La carga impositiva que deben soportar los carballeses no ha subido del 0,79 desde el 2014

Así, la carga impositiva que asumirán los carballeses este año está considerablemente por debajo de la que tienen vecinos de municipios de tamaño similar como Arteixo, Ames, Vilagarcía de Arousa –0,9 en los tres casos–, Narón (1,22), Oleiros (1,08). Este ratio de esfuerzo fiscal en Carballo no ha variado substancialmente en los últimos años, manteniéndose entre el 0,72 y el 0,79, tras la bajada que experimentó después de 2013, cuando alcanzó una ratio de 1,04; básicamente porque desde 2014 el Concello mantiene congelados los impuestos.

Además de ser el municipio gallego con más de 30.000 habitantes con el menor esfuerzo fiscal, la capital de Bergantiños es también uno de los municipios que menos carga tributaria impone en la Costa da Morte. Solo está por arriba de Cabana (0,70); A Laracha (0,72) y Muxía (también 0,70). En Vimianzo, Laxe y Zas la carga impositiva sobre los vecinos es del 0,77 y 0,78, respectivamente, en tanto que en Coristanco, Dumbría y Ponteceso el esfuerzo fiscal se sitúa entre el 0,80 y el 0,84.

Por último, los municipios de la Costa da Morte que registran un esfuerzo fiscal más alto este ejercicio son Santa Comba (0,92), Fisterra (0,90), Corcubión (0,99), Camariñas (0,95), y ya por arriba del 1%, están Cee (con 1,01), Cerceda (1,06) y Malpica (1,02).
No obstante, este esfuerzo fiscal es bajo comparado con las cargas que deben soportar los vecinos de otros municipios gallegos como los lucenses de Cervo, Xove o Muras, cuya ratio varía entre 2 y 3,2 por ciento.