Carballo es la parroquia gallega que más incendios forestales ha sufrido entre 2011 y 2016. En total han sido cien incendios declarados en los últimos cinco años, según los datos del Plan de Prevención e Defensa Contra os Incendios Forestais de Galicia (Pladiga), publicado por la Consellería de Medio Rural coincidiendo con el inicio, ayer, de la campaña de alto riesgo de incendios.

Carballo está incluido en la relación de parroquias de alta actividad incendiaria precisamente por el elevado número de incendios forestales, pero se trata de sucesos pequeños, que solo han arrasado 86,58 hectáreas en los últimos diez años. A Grela, A Braña –detrás del centro comercial Bergantiños– y el Monte do Carmen son los lugares que aglutinan la mayor parte de estos incendios –intencionados casi siempre–que se repiten todas las temporadas.

La capital de Bergantiños y A Ameixenda de Cee están declaradas parroquias de alta actividad incendiaria por su alto número de incendios forestales

De hecho, sin haber iniciado oficialmente la campaña de alto riesgo de incendio, en la parroquia de Carballo ya se han producido varios, el último de ellos en el Monte do Carmen el pasado fin de semana, que se suma a los que ya hubo en el mes de abril en la zona de A Grela, coincidiendo con la primera ola de calor del año.

Virulencia

El municipio ceense también está incluido en el Pladiga 2017, pero al contrario de Carballo, su inclusión en el plan se debe a la virulencia de los incendios declarados en los últimos diez años, que afectaron a 113.65 hectáreas de terreno.

Más concretamente, es la parroquia de A Ameixenda la que es considerada zona de alta actividad incendiara, en la que se han producido solo cuatro incendios en el último lustro, pero de gran importancia. Solo en el último incendio forestal declarado en la parroquia ceense en agosto de 2016, el fuego arrasó más de 20 hectáreas, obligando a desalojar varias viviendas de Caneliñas.

La inclusión de Carballo y Cee entre las zonas de alto riesgo incendiario lleva aparejada la puesta en marcha de medidas extraordinarias de prevención de incendios y de protección de los monte afectados.

En estas parroquias se realizará un seguimiento exhaustivo de cualquier actividad incluida en el territorio y se intensificarán las actuaciones de vigilancia y disuasión, además de controlarse exhaustivamente las ayudas públicas concedidas.