El Concello de Carballo se ha propuesto minimizar el impacto urbano sobre el ciclo del agua. El primer paso ha sido aprobar ayer en junta de gobierno un convenio de colaboración con la Empresa Municipal de Aguas de La Coruña (Emalcsa) para elaborar una estrategia urbana sensible al agua. El proyecto se enmarca dentro del enfoque DUSA, que, según el Concello, representa “un nuevo paradigma en la planificación y el diseño del medio urbano con la finalidad de minimizar los impactos sobre el ciclo natural del agua y proteger la salud de los ecosistemas acuáticos”.

Con este propósito el Concello de Carballo aprobó ayer un convenio de colaboración con la Empresa Municipal de Aguas de La Coruña (Emalcsa).

Según el convenio, Emalcsa se encargará de identificar las carencias en la gestión de las redes de abastecimiento y saneamiento, en coordinación con los técnicos municipales y con la empresa concesionaria de la gestión del ciclo integral del agua. Además de identificar las carencias, la estrategia deberá proponer las soluciones “sostenibles y adaptadas a la realidad carballesa”, tanto las que se deban tomar con carácter de urgencia por suponen un riesgo para el bienestar de los vecinos, como las soluciones estratégicas futuras. Todas estas medidas deberán ser sostenibles económica, social y medioambientalmente.

En la elaboración de esta estrategia también participará la Universidad de A Coruña como socio científico, que estará presente en la comisión mixta que coordinará los trabajos. El representante del Concello de Carballo en este grupo de trabajo será el concejal de Obras e Servizos, Lois Lamas.

La elaboración de esta estrategia llega justo después de que las carencias en la red municipal de aguas fueran criticadas en el último pleno de la corporación a raíz de las roturas de las tuberías y el mal olor que desprendió el agua de la traída a principios de junio, sin que se conozcan hasta ahora las causas del mismo.

Medidas de ahorro

Además de la elaboración de esta estrategia, el Concello de Carballo está adoptando medidas de ahorro de agua en respuesta a la sequía que está afectando al municipio este verano y que tiene a sus principales afluentes bajo mínimos.

Con estas medidas la municipalidad quiere concienciar a los vecinos sobre “la necesidad de proteger los recursos hídricos y fomentar el consumo responsable del agua”, apuntan desde el Consistorio de un comunicado.

La primera medida derivada de la sequía ha sido el cierre de todas las fuentes ornamentales del casco urbano, que el Concello de Carballo ha llevado a cabo hace ya varias semanas. l


Adjudicadas las obras de acondicionamiento de la zona verde del polígono

Otro de los asuntos que se aprobó en la junta de gobierno de ayer fue la adjudicación a Lancer de las obras de acondicionamiento de la zona verde del polígono de Bértoa por un importe de 112.825 euros. Una de las partes más importantes de este proyecto es la creación de 78 plazas de aparcamientos en la calle Bronce–cuatro para vehículos pesados y tres para personas con movilidad reducida–, llegando prácticamente al campo de fútbol municipal. El gobierno también adjudicó el contrato de la obras de reparación integral de las vías secundarias de Entrecruces y Aldemunde a la empresa Construcciones López Cao por un importe de 125.561 euros. Los trabajos consisten en la limpieza de cunetas de toda la red viaria y en la pavimentación con doble riego asfáltico en los tramos en los que se han detectado deficiencias. Tras estas obras solo quedan por contratarse las de Ardaña y Berdillo.