El Concello de Carballo tiene proyectado seguir ampliando el suministro de agua potable a las parroquias en los próximos años. Las próximas grandes inversiones en este sentido serán para el litoral en donde la municipalidad gastará cerca de tres millones de euros en construir la red de abastecimiento.

La inversión más cuantiosa llegará este año: cerca de 1,7 millones de euros que se usarán para la traída de agua de Razo y Oza. Todo se pagará con fondos propios; de hecho, es la inversión más cuantiosa hasta ahora asumida en solitario por el Concello de Carballo. La obra, incluida en los presupuestos de este año, se financia en un 61% con el canon del contrato del ciclo del agua y el resto con aportación municipal y está a la espera de salir a licitación pública.

Baldaio

La próxima gran obra de suministro para la costa carballesa se realizará en 2019 y costará algo más de un millón de euros. Con él se abastecerá de agua potable a las cuatro parroquias de la costa de Baldaio: Lema, Rebordelos, Noicela y Vilela.

En un principio, también se pagará con fondos propios, si bien el regidor, en la última reunión con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, recordó que ya en su momento (2008) el gobierno autonómico anunció un proyecto para dotar de agua potable a Baldaio con una inversión de 1,6 millones de euros (que incluía las localidades limítrofes de Lendo y Lemaio, en A Laracha), proyecto que nunca se hizo realidad, y pidió que se retomara.

Es algo que también solicitó Ferrero a Augas de Galicia hace ya un año, incluso ofreciendo la colaboración del Concello para financiarla, como se está haciendo con la senda peatonal de Bértoa. Sin embargo, no es una petición que haya tenido reflejo en los actuales presupuestos autonómicos. Así que, si la Xunta no asume la obra, al final lo hará la municipalidad y será para el próximo año, según indicó el alcalde en algunas reuniones de los consellos parroquiais.

Actuaciones prioritarias

Con estas dos obras más de 2.800 vecinos de las cinco parroquias de la zona norte del municipio podrán beneficiarse del suministro municipal. De hecho, el litoral es la zona que en el plan director de abastecimiento de Carballo figura como prioritaria. Después de la costa será el turno de las parroquias del interior y, cuando se complete, el 90% de la población carballesa consumirá agua de la traída municipal.

Según el plan director, actualmente solo el 75% de los hogares carballeses consume agua de las redes municipales, y un 17% lo hace de traídas privadas. No obstante, estos últimos están expuestos a situaciones como la de los últimos meses en las que la sequía provocó cortes de agua en el rural y obligó al Concello a suministrar agua con cisternas a varios depósitos privados, mientras que los vecinos que están conectados a la red municipal no sufrieron problemas en el servicio gracias a la doble captación en los ríos Bardoso y Anllóns.

A la ejecución de estas nuevas redes se suman las mejoras que se realizarán en el casco urbano, con la próxima sustitución de los tubos de fibrocemento en el polígono de Bértoa y las calles Sol, Montevideo, Río y Barcelona con proyectos integrales.