Coristanco, Ponteceso y Laxe son, junto con los orensanos Rairiz de Veija y A Bola, los ayuntamientos más morosos de Galicia. En estos concellos los proveedores tienen que esperar casi un año o más para que se paguen las facturas por los servicios prestados a las municipalidades, siendo este un plazo que, lamentablemente, crece trimestre tras trimestre.

En el municipio coristanqués la bola de nieve de facturas sin pagar no para de crecer, lo que ha llevado a la localidad a ser el segundo consistorio que más tarda en pagar sus deudas en la comunidad, por detrás de A Bola. En el último trimestre el período medio de pago –el ratio entre las facturas pagadas y las pendientes– en este municipio bergantiñán fue de 393,04 días –el período legal de pago es de 30 días–, aumentando en casi dos meses los ya de por sí malos datos del segundo trimestre del año, que era de 345 días, según el Ministerio de Hacienda.

Lo cierto es que muchos proveedores del Concello de Coristanco han tenido que esperar mucho más que esos 393 días de plazo medio. Precisamente este año el gobierno municipal aprobó hasta cinco reconocimientos extrajudiciales de crédito para pagar facturas pendientes, algunas de 2013. Pese a ello, el Ayuntamiento aún debe más de 800.000 euros por la anterior mala gestión, a lo que con seguridad dedicará buena parte de los fondos provinciales que reciba este año con el Plan Único.

A diferencia de los morosos, Vimianzo, Zas y Cee y Cabana son los concellos que más rápido pagan a los proveedores municipales

En Laxe el período medio de pago a proveedores subió también en el último trimestre en 60 días, por lo que muchos empresarios han tenido que esperar hasta 352 días para cobrar por los servicios prestados al ayuntamiento. Lo cierto es que Laxe ha estado siempre lejos de cumplir con el plazo legal de pago fijado por el gobierno estatal desde 2012, y lo que menos ha tardado en pagar sus deudas a los empresarios ha sido 153,10 días de media, en el segundo trimestre de 2015.

Ponteceso también tarda casi un año en pagar a sus proveedores. En el último trimestre el período medio de pago fue de 345,49 días, y hay facturas sin pagar que llevan esperando más de 375 días para ser abonadas. La morosidad del Concello de Ponteceso es, quizá, la que más polémica ha causado e incluso algunos empresarios han creado una plataforma para exigir al gobierno municipal que pague las deudas con ellos contraídas por el anterior gobierno.

Al respecto, el regidor, Lois García Carballido, ha insistido en que la elevada deuda municipal se debe a la gestión durante los mandatos de su predecesor José Luis Fondo y que se pagará a los empresarios en la medida de las posibilidades de la municipalidad. Una de las estrategias del gobierno para poder bajar su endeudamiento es negociar quitas con los proveedores, una medida que también ha sido criticada por los acreedores.

En una situación similar podría encontrarse Fisterra, aunque en el Ministerio de Hacienda los últimos datos que figuran son del tercer trimestre de 2015, cuando el período medio de pago fue de 233 días. Camariñas es otro de los concellos que incumple la ley contra la morosidad. El plazo medio de pago en septiembre fue de 58,65 días, aunque el Concello tiene un ratio de facturas pendientes de pago de 104,89 días.

Los mejores pagadores

En el resto de los municipios de la situación es muy diferente y todos ellos cumplen en buena medida la legislación y han eliminado la morosidad de su administración.

El mejor pagador de la comarca es Vimianzo, que en el tercer trimestre de este año abonó las facturas 17 días antes de que inicie el plazo legal de 30 días tras reconocerse la factura. En este caso también destacan Zas (-6,60 días), Cee (-2,79) y Cabana (-2,79 días).
Cerceda, por su parte, paga las facturas en poco más de un día tras empezar el mes establecido por la ley para hacerlo, y A Laracha tarda apenas cuatro días, al igual que Carballo y Corcubión.

El Concello de Muxía pagó a los proveedores en poco más de seis días; el de Santa Comba a los trece y en el Ayuntamiento de Malpica se paga en el límite del plazo: 30 días tras aprobarse las facturas.