Las críticas al alumbrado navideño de Carballo que desde hace días circulan entre los vecinos del municipio y en las redes sociales llegaron la noche del lunes al pleno de la corporación. Tanto PP como TEGA apuntaron contra el alumbrado festivo, unos por escaso y los otros por costoso.

Los populares preguntaron si el gobierno municipal estaba “contento co alumeado das festas do Nadal”, y si tenía previsto corregir “as múltiples eivas do mesmo, que están a xerar protestas por parte da cidadanía”. Terra Galega, en cambio, fue más allá de la estética; centrándose en quién realiza la instalación del alumbrado y en su coste.

En una larga y detallada intervención, el concejal centrista Andrés Eirís recordó que entre las 19 mejoras ofrecidas por la empresa concesionaria del servicio de mantenimiento del alumbrado público figuraba la instalación del alumbrado en las fiestas locales.

El PP consideró que el alumbrado navideño de Carballo era escaso y TEGA puso en duda el proceso de contratación

No obstante, continuó el concejal, el alumbrado navideño de Carballo se contrató –mediante un contrato menor– a una empresa diferente, Iluminaciones Santiaguesas, por 21.659 euros (por 150 arcos y la decoración de la Praza do Concello, que costó cinco mil euros) y con un expediente que tenía varios reparos de Secretaría e Intervención.

El primero de ellos, relató Eirís en su intervención, fue que no constaba en el expediente que se hubiesen cursado las invitaciones necesarias a las empresas para que hicieran sus ofertas –se invitó a tres, una no presentó propuesta y la otra era una empresa de calderas–. El segundo reparo es que el Concello podría “estar ante o incumprimento da prohibición de fraccionamento do obxecto do contrato, toda vez que se está acudindo á figura do contrato menor para contratar o mesmo tipo de suministro en anos sucesivos”.

“Cuestión de gustos”

Ante las preguntas del PP, la concejala de Facenda, Belén Lendoiro, respondió que el gobierno estaba “satisfeito co alumeado” y que lo demás es “unha simple cuestión de gustos e estética”.

Más se extendió Lendoiro en responder a Terra Galega. Señaló que no es la primera vez que se hace la contratación del alumbrado navideño de Carballo y que, en su extensa intervención, Eirís obvió la justificación de la necesidad del contrato menor: que los servicios de contratación están saturados y no habría tiempo suficiente para realizar una concesión del servicio. Además, expresó que la concesionaria del mantenimiento se encarga de instalar la iluminación de las fiestas en las parroquias.

A mayores, la concejala nacionalista apuntó que la mayoría de los arcos que se instalan en las calles del casco urbano son propiedad del Concello y que todos ellos tienen bombillas LED, actualizando en este caso los colores utilizados.

Gasto social

Otro de los asuntos que salió a relucir en el último debate plenario del año en Carballo fue el gasto social del Concello. Nuevamente fue el PP el que sacó a colación el tema a propósito del informe de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, que hace un ránking de los ayuntamientos que más invierten en gasto social por vecino.

El portavoz conservador, Aurelio Núñez, indicó que con 40,25 euros por habitante al año, Carballo encabezaba la relación de Concellos con servicios sociales precarios “no límite xusto da pobreza no investimento social”. Preguntó al alcalde, Evencio Ferrero, sobre su opinión sobre estos datos y sobre si el gobierno municipal tenía previsto tomar alguna medida “para reverter esta situación”.

“Nese mesmo informe –respondió el regidor local– recoñeceuse que en 2017 Carballo xa tiña un investimento por habitante de 50 euros”, y avanzó que en 2018 el gasto social por habitante será de 60 euros. Si a mayores, dijo, se cuenta el dinero que se destina a la Unidad de Asistencia a la Drogodependencia (UAD) o a las políticas de empleo, el gasto social asciende hasta los 88,7 euros.

TEGA finalizó la sesión plenaria con dos preguntas. Una sobre el coste que tendrá el nuevo mural que se pintará en sustitución de “A orixe”, derribado la pasada semana. “Non temos cuantificado o custo ata que o artista actúe”, respondió el concejal de Promoción Económica, Xosé Regueira. La última pregunta fue sobre si era normal en el Concello pagar las flores y las esquelas cuando fallecía el familiar de un trabajador municipal o un concejal. Regueira señaló con ironía que la pregunta estaba “impregnada do espírito do Nadal”.