Carballo sufrió ayer las peores inundaciones de las últimas dos décadas. El desbordamiento del río Anllóns a su paso por el casco urbano debido a la intensa lluvia que cayó sin interrupción durante más de 36 horas anegó por completo las zonas de San Martiño y del parque do Anllóns provocando un reguero de incidencias (más de una treintena) con múltiples bajos, aparcamientos y comercios inundados, siendo la capital de Bergantiños el municipio más afectado de Galicia por el temporal, junto con Sada.

La crecida del río ya era evidente a última hora de la noche del martes, cuando el nivel del agua superaba el puente del parque de San Martiño y ocupaba, como es habitual, parte de la zona verde. De hecho, trabajadores municipales y de Protección Civil encabezados por el concejal de Obras e Servizos, Lois Lamas, estuvieron en alerta toda la noche, recorriendo las zonas más problemáticas del municipio y vallando las áreas ya anegadas. Pero lo peor llegó a partir de las seis de la mañana cuando subió el nivel freático y la intensa lluvia que seguía sin parar desde la tarde anterior, hizo el resto.

Numerosos bajos, sótanos y comercios se vieron afectados por las inundaciones causadas por la crecida del Anllóns que también anegó el Pazo da Cultura

El agua del Anllóns llegó a cortar las calles San Pedro, Santa María, Santa Ana, Iglesia, Río da Xesta, Río, Manuel María, Xirona, Tarragona y todos los accesos a los parques de San Martiño y del Anllóns, además de anegar por completo el bosque do Añón y parte de la zona de Rego da Balsa, del entorno del instituto Parga Pondal y todo el paseo fluvial desde el puente de Bértoa.

Inundaciones Carballo
El agua del Anllóns cubrió todo el paseo fluvial desde Bértoa hasta el Muíño do Quinto, con una espectacular crecida en la zona de A Milagrosa / JORGE VARELA para Diario de Bergantiños
En San Martiño, el río llegó esta vez a tapar el aparcamiento del Gadis de A Milagrosa y también el aparcamiento público de donde fue necesario desalojar –en algunos casos con grúas– cerca de medio centenar de vehículos.

Asimismo, por primera vez el afluente carballés alcanzó el Pazo da Cultura, inundando la parte baja del auditorio, en el que al agua llegó al nivel de las dos primeras filas causando daños en las sillas, la tarima y en algún altavoz que estaba en la parte baja del escenario. En este caso, explicó el alcalde Evencio Ferrero –que recorrió todas las zonas afectadas desde las ocho de la mañana–, las bombas estuvieron achicando agua desde la madrugada pero la subida del nivel del río fue tal que “non deron feito”.

Inundaciones Carballo
El agua anegó la parte baja del auditorio del Pazo da Cultura, que fue necesaria achicar con bombas / JORGE VARELA para Diario de Bergantiños

Inmuebles afectados

Esta vez la peor parte se la llevaron los inmuebles privados. Si bien afortunadamente no hubo ninguna víctima que lamentar, en la calle Muíño do Quinto fue necesario desalojar a tres personas al inundarse su vivienda, siendo realojadas en el domicilio de unos familiares.  En esta misma vía otros cinco inmuebles se vieron afectados por el agua, aunque no fue necesario evacuar a sus propietarios. Otro vecino fue auxiliado en la calle San Pedro –en el entorno de la calle Iglesia– tras quedar atrapado dentro de su vehículo a causa del agua.

Los mayor parte de los problemas ocurrieron en los sótanos, bajos, locales comerciales y aparcamientos subterráneos ubicados en el entorno de las zonas cercanas al Anllóns. Así, varios vecinos tuvieron que achicar el agua de sus garajes en la zona de Parque Novo –entre San Martiño y el Pazo da Cultura– en los que prácticamente llovió dentro a lo largo de la mañana y otro tanto sucedió con varios comercios como el “Todo Hogar” de San Martiño al que tuvieron que acudir los bomberos para ayudar a sacar el agua que anegó todo el local dañando gran parte del material textil hasta entonces a la venta. Su propietaria aseguró que en los más de 20 años que tiene en la zona, nunca vio un desbordamiento semejante.

Otros bajos afectados fueron el de la Clínica Carballo, situado en la calle Tarragona, que tenía su acceso cubierto de agua y el de la guardería Xílgaro de la Rosalía de Castro en el que al agua entró hasta las aulas y el patio, levantando la tarima y dañando los ordenadores, por lo que las actividades fueron suspendidas.

Inundaciones Carballo
Bajos en la calle Tarragona se vieron obligados a cerrar por la entrada del agua / MAREMA para Diario de Bergantiños
A última hora de la tarde, los bomberos también acudieron a la calle Baixa para achicar agua de un sótano cercano a Casa Klandestino, y más tarde a la zona escolar en donde comenzó a inundarse un aparcamiento en la calle Vila de Noia.

En Conservas Calvo hubo problemas con el agua en el exterior de las instalaciones y en el aparcamiento, pero el interior de la fábrica no sufrió problemas gracias a que se tomaron precauciones y se sellaron las entradas.

Zonas no tan cercanas al río también se vieron afectadas por el temporal. El agua asoló bajos en la calle Vicente Risco en la que la frutería Da Terra se vio obligada a cerrar por el agua que entraba al local, que también inundó gravemente otros bajos, como el del número 18.

Además, en la avenida de Fisterra y otras zonas varios edificios sufrieron cortes de luz desde primeras horas de la mañana, según fuentes municipales.

 Pero no solo en el casco urbano hubo problemas por las inundaciones. En las parroquias el río  Anllóns y el río Grande y los distintos regatos causaron estragos en Cances, Entrecruces, Ardaña, Rus y Noicela, y especialmente en el entorno de la carretera Carballo-Santiago.

En este caso el ámbito más afectado fue el de Noví y A Xesta de Ardaña, con varias viviendas anegadas mientras que el en lugar de Piñeiro da Baixo (Entrecruces) hubo un derrumbe de tierra que cerró parte de una pequeña pista e impidió la circulación de vehículos.

Para evaluar la situación de las riadas causadas por la lluvia, a mediodía de ayer hubo una reunión de seguridad en la alcaldía con los responsables de Protección Civil y la Policía Local, en la que estuvieron el alcalde, el concejal Lamas y la edil de Seguridade Cidadá, Milagros Lantes. En el encuentro se decidió eliminar temporalmente la restricción horaria de la zona azul (ayer y hoy) para facilitar que los vecinos que tengan los sótanos y los aparcamientos inundados puedan estacionar en la calle. Desde el Concello también pidieron a los vecinos evitar los desplazamientos, evacuar enseres de los sótanos y no acercarse a las zonas de las riadas.

Durante la tarde y la noche de ayer los servicios de emergencia se mantuvieron en alerta frente a la posibilidad de nuevas crecidas.