El Casino de Carballo sigue adelante, por lo menos hasta junio. Aunque sin relevo definitivo para la saliente junta directiva presidida por Juan Carlos Díaz del Valle, un grupo de socios liderados por Ricardo Vilas apostó por no dejar desaparecer la centenaria entidad y darse un plazo de seis meses para contactar con personas que se pongan a la cabeza de la Sociedad Cultural y Recreativa Bergantiños y mantengan su actividad.

Vilas será el único que figure oficialmente como directivo de la sociedad, mientras que otros seis socios le brindarán su apoyo, pero sin ser directivos –entre ellos están Ana Casais, Alberto Sueiro, Jorge Campos y miembros de la directiva saliente–. “Estaré por seis meses con un grupo de colaboradores a ver si consolidamos una nueva junta directiva”, explicó Vilas tras la reunión que se celebró la noche de ayer y a la que asistieron un buen número de socios.

Ricardo Vilas queda al frente del Casino para buscar una nueva directiva

Si bien fue unánime el deseo de que el Casino se mantenga activo, costó que alguien finalmente diera el paso para que no se tomara la decisión de liquidar la sociedad. Incluso algunos de los presentes hasta discutieron la posibilidad de donar los sofás a Cáritas y qué hacer con los bienes de la sociedad.

Pero tras una pausa y casi una hora de reunión, finalmente Vilas sugirió ponerse al frente del Casino en lo que será una etapa de transición que permitirá buscar con más tiempo a una nueva junta directiva.

Al respecto, el presidente temporal de la sociedad se mostró optimista de que sea posible mantener vivo el Casino carballés y avanzó que hay contactos con personas que puedan asumir estas tareas. Aprovechó para hacer un llamamiento para que todos los que estén interesados en formar parte de la directiva e incluso asumir el cargo de presidente, den un paso al frente y se pongan en contacto con él o cualquier colaborador.

Aunque la sociedad no se extingue, no tendrá actividad de momento. Vilas asegura que será una cuestión temporal que no tendrá que extenderse necesariamente durante los seis meses de plazo que se ha dado el Casino para decidir su futuro.

Asimismo, por ahora la sede de la entidad seguirá siendo el inmueble de la calle Vázquez de Parga. Al respecto, explica Vilas que la junta directiva saliente ya acordó con los propietarios del inmueble que el abandono del local podrá hacerse sin prisas. Pero de configurarse una nueva directiva, el traslado no podrá demorarse más.

Tener una nueva sede para realizar sus actividades no será un problema porque, según el directivo, ya se han ofrecidos varios locales a los que poder trasladarse, pero prefirió no dar los emplazamientos hasta definir cuál puede ser el decisivo, si es que lo hay. Así pues, el futuro del Casino no dependerá del local social, sino de que haya personas que estén dispuestas a hacerse con las riendas de la entidad más veterana de Bergantiños, que lleva a sus espaldas 92 años de historia