El importante problema de envejecimiento poblacional que enfrenta la comarca provocará casi inevitablemente que el número de personas dependientes que necesitan asistencia a domicilio crezca en los próximos años y, con ellos, las horas de atención que deberán dedicar los servicios municipales a cubrir sus necesidades. Ante este panorama, el Concello de Carballo estima que en los próximos cinco años el número de horas del servicio de ayuda en el hogar se duplicará hasta llegar a las 65.653 horas anuales en 2022.

Estas cifran, que se concretan en el proyecto técnico del servicio que está actualmente en proceso de contratación, son estimaciones al alza basadas en los datos reales que año tras año manejan los Servicios Sociales. “Todos os anos temos previsións de que nos aumente o número de horas. A partir de alí, para facer o prego do contrato extrapolamos o que foi aumentando ata agora e facemos a estimación”, señaló la concejala responsable del área, Maica Ures.

Solo en el segundo semestre del 2016 el número de horas de atención del servicio de ayuda en el hogar carballés aumentó en 6.922 hasta completar más de 37.000 horas en todo 2016, frente a las más de 25.000 horas que se dedicaron en 2015 al cuidado de personas dependientes en el municipio.

El pasado ejercicio se prestaron más de 37.000 horas, casi 12.500 más que en 2015 y se prevé que en 2022 sean 65.653

Si bien la ayuda en el hogar fluctúa constantemente en cuanto a la cantidad de usuarios y las horas que precisan atención –que siempre dependerá de cada caso concreto y de la situación familiar– los Servicios Sociales tienen claro que habrá un aumento progresivo cada año que oscilará entre las 5.000 y 9.000 horas anuales.
No obstante, si se mantiene la tendencia del pasado año (con casi 12.500 horas más que el ejercicio anterior), puede que incluso estos números se queden cortos, aunque no hay manera de saberlo con certeza.

“O número de usuarios está a crecer sempre”, indica Ures que además explica que el aumento de horas de atención del servicio de ayuda en el hogar no solo se debe a que cada vez son más los usuarios que lo precisan sino a que “cada vez os dependentes son máis dependentes e o número de horas que se asigna ao seu coidados son maiores”, de allí la elevada cifra inicial del contrato: más de 4,2 millones de euros, en vista de que el servicio se paga por horas.

En este sentido, continúa la concejala, son muchos los usuarios actuales que tienen asignado el número máximo de horas de atención a la semana: 90. Es decir, que reciben –por turnos– atención de lunes a domingo de ocho de la mañana a diez de la noche los 365 días del año, exceptuando las horas en las que están en el médico u hospitalizados. Estas horas, sin embargo, ya están asignadas y no se pueden dedicar a ninguna otra persona que esté en lista de espera.

Las encargadas del cuidado de los dependientes durante la semana son las 14 auxiliares de ayuda en el hogar que tiene en plantilla el Concello de Carballo y así seguirá siendo, ya que lo está externalizado y actualmente en contratación es la gestión del servicio de los fines de semana y festivos y para cubrir las bajas, las vacaciones o casos de urgencia, trabajos que en la actualidad realizan 14 trabajadoras de la empresa vimiancesa Reacteda.


Más de un centenar de dependientes precisan de la asistencia a domicilio

Más de un centenar de dependientes del municipio son actualmente usuarios del servicio de ayuda en el hogar del Concello de Carballo. Casi en su totalidad los usuarios son dependientes de grado 3 reconocido, es decir, que son personas que necesitan de forma indispensable la ayuda de otra personas para realizar las actividades básicas de la vida diaria.

Al respecto, aclara la concejala Maica Ures que no todos los usuarios del servicio son personas de edad avanzada, sino vecinos de todas las edades que por su situación particular y familiar requieren la prestación de este servicio, por el que pagan según la renta de la unidad familiar.

Además, a aquellas personas que no tienen el grado de dependencia reconocido todavía, también se les presta el servicio si así lo requieren en lo que se conoce como “libre concurrencia”, aunque estos últimos son el menor número de los casos.