El Concello de Carballo, dentro de la estrategia de movilidad urbana presentada para conseguir una subvención del Programa Operativo de Crecimiento Sostenible de los Feder, quiere fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte en la capital municipal, creando un carril bici que recorra todo el casco urbano.

No es la primera vez que el Concello intenta promover el uso de las dos ruedas para desplazarse, pero en la actualidad en Carballo existen poco más de dos kilómetros y medio de carril bici –en la carretera de Razo hasta Oza, en el parque do Anllóns y en la calle Fábrica–, por lo que las contadísimas personas que deciden usar la bici se ven obligadas a circular por la carretera. Por eso, la pretensión municipal es construir 15 kilómetros de pistas y senderos a partir de 2018 y su implementación tardaría poco más de dos años, según se especifica en la memoria de la estrategia DUSI enviada a Europa, que incluye proyectos valorados en seis millones de euros.

Explica la municipalidad en la memoria que “la potenciación de un medio de transporte sostenible y no contaminante como es la bicicleta ayuda al mantenimiento del medio ambiente de Carballo, así como a promover la migración de la ciudad hacia una economía baja en carbono” y también supone la “regulación del tráfico rodado de la ciudad y la adecuación de los suelos para su construcción”, ayudando a lograr los objetivos de varios ejes de actuación, por lo que los beneficios de su implantación son transversales, fomentando la rehabilitación urbana, la mejora del medio ambiente y la movilidad sostenible.

Este carril urbano, además, podría extenderse a otras zonas de especial valor artístico o paisajístico del municipio.

El coste total del carril urbano es difícil de concretar por ahora, ya que está incluido en una línea de actuación mucho más amplia del Plan de Mobilidade Urbana Sostible, valorada en 1,12 millones de euros. Asimismo, la ejecución de este carril bici forma parte del proyecto de rehabilitación de espacios urbanos, incluido en el programa de medio ambiente y patrimonio urbano valorado en otro medio millón de euros.

El Plan de Mobilidade Urbana Sostible para cuya ejecución el Concello pide 896.000 euros de subvención –aportando las arcas municipales los otros 224.000 euros–, prevé continuar con la política de peatonalización de los espacios urbanos y la creación de más espacios peatonales preferentes, para lo que ya se han dado importantes pasos con iniciativas como el Pedibús, el Metrominuto y la humanización del centro. “El camino a seguir –se expone en la memoria– es consolidar estas acciones y continuar potenciándolas, como la inclusión de la villa en la red Ciudades que caminan”.

Otra actuación en este caso es la delimitación de la velocidad de circulación del tráfico rodado en el casco urbano y la adquisición y colocación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, para disminuir la emisiones de carbono en la ciudad.


Ampliación de los aparcamientos disuasorios

En la línea de mejorar la movilidad en la capital municipal y de aumentar y promover el uso de los espacios y las rutas peatonales, el Concello creará y acondicionará más aparcamientos disuasorios que costarán 314.000 euros. “Estas actuaciones incluirían la rehabilitación del suelo y su adecuación para este fin. Además, ayudaría a la racionalización del tráfico rodado en la ciudad” y “ayudará también al tejido comercial, hostelero y empresarial de la ciudad, ya que hará que más personas ajenas a Carballo acudan al municipio a realizar este tipo de actividades” . Dentro de la estrategia EDUSI, ésta sería una de las medidas inmediatas a poner en marcha, debiendo estar plenamente ejecutada en el primer trimestre de 2018, según el cronograma.