El gobierno de Coristanco sufrió ayer un nuevo varapalo y esta vez el origen está en las filas de Terra Galega. Verónica Facal, hasta ahora concejala de Deporte e Xuventude, anunció en la mañana de ayer su renuncia al partido, pero mantiene su acta de concejala como no adscrita, dejando así al gobierno municipal que preside Amancio Lavandeira con solo cuatro de los trece ediles de la corporación coristanquesa.

La renuncia está motivada, según explicó Facal, por las “discrepancias” con el regidor local y con los demás miembros del gobierno. Sin entrar en detalles, la ahora concejala no adscrita señala que estas discrepancias  surgen por la “xestión que se está a levar neste concello”, alejada del proyecto que Terra Galega presentó a las elecciones municipales.

Verónica Facal anunció ayer su renuncia al grupo de Terra Galega, pero no dejará su acta de edil de la corporación de Coristanco

“Considero que non se están a cumprir as promesas que se lles fixeros aos veciños na campaña electoral, o que está causando serios perxuizos aos coristanqueses”, declara en un comunicado. Estas discrepancias no se han producido de un día para otro, sino que llevan tiempo socavando la estabilidad del grupo centrista, ya que la misma Facal asegura que ha expuesto en “reiteradas ocasións o meu descontento” y que ha dado el paso de dejar el partido en vista de que “non percibo vontade nin de escoitar nin propósito de cambio” . “Dou este paso para non ser cómprice dun rumbo que non comparto”, dice.

“Una sorpresa”

A pesar de estas desavenencias de vieja data, para el alcalde de Coristanco la renuncia de Facal al partido fue “una sorpresa”. No obstante, reconoció que de un tiempo a esta parte “no había sintonía ni trabajo en grupo” entre Verónica Facal y el resto de los concejales centristas –evitó también dar detalles– y eso es lo que “ha ido lastrando” la relación, propiciando la renuncia. Es la primera dimisión que Lavandeira sufre dentro de sus filas, casi cuatro meses después de que su socia en el gobierno, la nacionalista Laura Mariño, también dimitiera de su cargo por razones similares, acabando así con el bipartito que quedó tras la renuncia de Abraham Gerpe (PSOE).

Sobre las acusaciones de no cumplir el programa electoral, Lavandeira reconoció que en la situación actual del Concello  “es complicado” cumplir todo el programa, porque “hay cosas que se pueden llevar a cabo de una forma más rápida y otras que requieren de más tiempo”.


Amancio Lavandeira ya no descarta una moción de censura

Este nuevo “inconveniente”, como lo definió el alcalde de Coristanco, deja aún más en minoría al gobierno de Lavandeira, que no descarta que se pueda presentar una moción de censura. No obstante, si el PP convence a Facal para que lo apoye en una moción de censura, según la Ley Antitransfugismo, los populares necesitarían el apoyo de un concejal más, es decir, de ocho ediles, y ni Gerpe ni Mariño están por la labor.