La ampliación del sello de calidad turística carballés “Carballo, Compromiso, Calidade” (C3) al sector comercial ha despertado un gran interés entre los comercios del municipio.

El proyecto se presentó a los comerciantes hace casi un año, y aunque en un principio se establecieron 30 plazas para participar, las solicitudes para formar parte de la marca local de calidad han superado el número previsto por el Concello. Debido a este elevado interés por parte del sector ahora la concejalía de Promoción Económica valorará si ampliar el número de plazas disponibles y hasta cuántas; algo que se hará a partir de finales de enero, según informaron fuentes municipales.

Fase actual del proyecto

Este año, en teoría, el proyecto recibirá el impulso final. Por ahora solo se ha realizado la primera fase de la implantación del sello de calidad turística carballés en el sector comercial, que consistió en un análisis previo del sector para conocer sus debilidades y fortalezas. Para realizar esta auditoría previa los técnicos hicieron visitas de incógnito a 20 locales en las que evaluaron los distintos aspectos a tener en cuenta para mejorar la calidad del comercio local.

Estos datos se presentaron en una reunión con los comerciantes, en la que también se recogieron sus impresiones y puntos de vista.  Ahora, una vez que se decida el número final de participantes, se comenzará con la segunda fase que consistirá en la realización de un programa formativo que incluirá una sesión de asesoramiento individual y dos sesiones formativas grupales sobre los aspectos que se consideren más necesarios para darle impulso al comercio carballés.

Las solicitudes para participar en el programa de formación para obtener el sello de calidad turística carballés han sobrepasado las 30 plazas iniciales ofertadas por el Ayuntamiento

Muchos de los comercios ya tienen hecho parte del trabajo porque a lo largo de los últimos años han participado intensamente en los programas formativos organizados por la concejalía de Promoción Económica. Estos cursos les han permitido mejorar en aspectos tan básicos como la atención al cliente, la imagen, colocación de los productos, estrategias de fidelización y de venta o el uso de las redes sociales.

Y es que tal y como sucedió con el sector de la hostelería, todos los establecimientos que quieran formar parte de la familia “C3”  –actualmente hay una veintena– tendrán que cumplir con unos estándares mínimos de calidad y serán evaluados constantemente para seguir conservándolo. Además de la ampliación del sello de calidad turística al comercio, también se está trabajando en la posibilidad de que más establecimientos turísticos consigan la marca.