La planta del Grupo Calvo en Carballo se convertirá en el centro principal de operaciones del grupo conservero en Europa. Ayer la empresa anunció que cerrará su fábrica de Esteiro (Muros) y trasladará toda la producción y a la plantilla (cerca de un centenar de trabajadores) a la planta carballesa, que es el principal centro de producción del grupo en España.

Fundamentan la decisión en que en Esteiro “actualmente sólo se realizaban actividades de limpieza de pescado y cuya capacidad y competitividad se había visto mermada en los últimos años”, según informó la empresa en un comunicado.

En vista de esta situación, la conservera ha decidido integrar las operaciones de sus sociedades Conservera de Esteiro y Calvo Conservas bajo esta última, con sede en Carballo, cuna del grupo conservero y en la que se está realizando una importante inversión para su transformación industrial que alcanza los 25 millones de euros.

Mantenimiento del empleo

El cierre de Conservas de Esteiro no supone el despido masivo del personal, según ha garantizado la empresa a los miembros de la plantilla. El Grupo Calvo manifestó su intención de mantener la totalidad del empleo y ofrecerá al cerca de centenar de trabajadores que hasta ahora están adscritos a la fábrica muradana “la posibilidad de continuar su labor en la planta de Carballo, así como ayudas para los desplazamientos”.

El Grupo Calvo prescinde de la fábrica de Esteiro y trasladará a la sede central al centenar de trabajadores

El objetivo de esta operación es la de buscar la excelencia operativa en el modelo de gestión industrial de la empresa “en todos los aspectos relativos al negocio con el fin de asegurar el crecimiento sostenible y rentable como compañía global de alimentación”, apuntan en el mismo comunicado de prensa

Plan de gestión industrial

Precisamente por este motivo hace poco más de un año el grupo anunció la implementación en la planta carballesa de que nuevo modelo de gestión industrial: el “Calvo Excellence System” (CES), en el que la empresa invertirá cerca de 25 millones de euros hasta el año 2020.

El plan de transformación industrial que está implantando  el Grupo Calvo está basado en la filosofía “Lean” puesta en marcha por Toyota en los años 80 –y que también está implementando Navantia– y que consiste en analizar todo el proceso de producción y en base a los datos eliminar cualquier parte del mismo (y por lo tanto, gasto) que no redunde en la creación de valor en el consumidor final. El modelo se aplicó primero en el proceso de producción de la línea “Calvo Ligero” para posteriormente hacerlo en el proceso de mejora del mejillón.

El CES llegará a todos los departamentos del grupo y en ello trabaja un equipo multidisciplinar haciendo un análisis exhaustivo de la situación de partida para conseguir objetivos ambiciosos con la pretensión de construir los fundamentos que permitirán que el CES sea sostenible en el tiempo y realizar mejoras en los procesos de gestión de los datos.