El pasado mes de mayo se puso en marcha la primera Lanzadera de Empleo de Carballo y a solo dos semanas para que finalice los resultados no pueden más satisfactorios. El 80% de los participantes han conseguido un puesto de trabajo y de los seis que quedan en activo, al menos tres han tenido la posibilidad de trabajar y de complementar su formación.

En total fueron 22 los participantes que comenzaron en la Lanzadera de Empleo de Carballo, con perfiles muy variados: desde administración de empresas, hasta psicología, construcción, historia del arte o atención al cliente y con los diversos grados de formación.

Fue un pequeño grupo seleccionado de entre 130 aspirantes que superaron un proceso de selección “equiparado al de cualquier empresa”, explica la técnica responsable del programa carballés, Rosa Corral, y que a lo largo de estos últimos meses han trabajado en equipo para mejorar las posibilidades de inserción de todo el grupo.

Tras casi cinco meses en marcha la Lanzadera de Empleo de Carballo está a punto de tocar a su fin con unos resultados más que alentadores

Por eso cada vez que uno los participantes consigue un empleo y deja la Lanzadera, es una victoria que todos celebran como propia. La última celebración fue por Marcos Rey, que se incorporará en breve al obradoiro de empleo de revalorización de espacios urbanos que pondrá en marcha el Concello de Carballo.

“Es una dinámica de trabajo. Cada uno de los participantes tiene asignada una función: unos se encargan de las Redes Sociales, otros de la relación con las empresas, hay quien es responsable de la gestión del presupuesto, otros de la gestión de los proyectos, o de la búsqueda de ofertas de empleo”, explica la responsable. Todo funciona como un engranaje para que el conjunto se beneficie de las cualidades individuales que tiene cada uno y “eso es lo que determina el éxito de la inserción”.

Motivación

La clave de este éxito es la motivación y la implicación. De hecho, Rosa Corral asegura que, sin dejar de lado la formación o experiencia profesional de cada uno, lo más importante para conseguir trabajo es la actitud a la hora de buscarlo, porque “no hay mayor trabajo que buscar trabajo”.

La responsable defiende que la Lanzadera de Empleo no es un curso sobre cómo buscar trabajo, sino que es mucho más. Así, durante la primera fase del programa las actividades se enfocan en trabajar el autoconocimiento y la inteligencia emocional. “Hay que tener claro qué es lo que se quiere y hasta dónde queremos llegar, además de aprender a conocer nuestras habilidades porque muchas veces ahí, más que en la formación, es donde tenemos la clave de la inserción”, apunta Corral.

Además, señala que esta primera fase sirve para “perder miedos y prejuicios a medida que vamos ayudando a gestionarlos”. La segunda fase del programa se enfoca en la empleabilidad, trabajando en la marca personal de cada participante –porque “saber vendernos es lo más difícil”– la elaboración de currículos, el planteamiento de objetivos profesionales y la prospección de ofertas de empleo.

La fase final consiste en visitas a las empresas escogidas entre las que mejor se adaptan a las habilidades de los participantes. El objetivo es que cada uno haga su “mapa de ocupabilidad” y que se presenten a los empleadores. Aspaber, el vivero de empresas de Carballo, Axober o Adecco son algunas de las entidades visitadas.

Así, a punto de finalizar el programa, los participantes hacen una buena valoración de la experiencia que les ha servido, sobre todo, para tener seguridad en sí mismos.