El próximo año las obras de humanización seguirán en calles  muy céntricas de Carballo. Una de las actuaciones previstas por el Ayuntamiento y que se financiará con parte de los fondos del Plan Único es la calle Barcelona, para la que se ha realizado un proyecto con el que ganará en estética, servicios y accesibilidad, siguiendo con el modelo de plataforma única ya extendido.

La parte negativa es que para hacer más accesible la calle se perderán plazas de aparcamiento. En la actualidad los coches pueden aparcar de dos maneras en la rúa Barcelona. En línea –en el tramo más alto de la calle casi llegando a la Fomento, con muy pocas plazas–, y en batería, en el resto del vial. Esta modelo permite que haya un número nada despreciable de plazas de zona azul disponible en la calle.

El proyecto del Concello de Carballo para la calle Barcelona prevé plazas de estacionamiento lineales y no en batería

No obstante, esto cambiará una vez finalicen las obras previstas porque la zona de aparcamiento en batería cederá espacio a las aceras y los coches, a partir de entonces, deberán aparcar en  línea a todo lo largo del vial y en ambos márgenes. Esto supondrá, lógicamente, que sean menos las plazas, como lo reconoció el alcalde, Evencio Ferrero, en el último pleno porque “de otra manera no seríamos capaces de cumplir con la normativa de movilidad”.

El aparcamiento en la calle seguirá siendo limitado al tiempo previsto en la ordenanza reguladora de la zona azul. Se mantendrá, asimismo, la zona de carga y descarga de unos 27 metros en el tramo final de la calle “en previsión de su necesidad por parte de los locales comerciales existentes en las inmediaciones”.

Zona residencial

A la Barcelona, según se explica en el proyecto, se le dará un tratamiento de zona residencial como el que tienen las calles Ponte o Cenicero, siguiendo con el modelo semipeatonal de la plataforma única ya bastante extendido por el casco urbano carballés.

Como en otros proyectos, el cambio más evidente será en la zona peatonal, con aceras que se ampliarán en algunos tramos hasta superar los siete metros, como en el que está entre las calles Tarragona y Luis Calvo. En la zona más cercana a la calle Fomento –que es la más estrecha debido a la alineación de los edificios– las aceras tendrán más de dos metros y medio, que aumentarán hasta los cinco  metros en la zona más amplia del vial.  Será en las zonas peatonales más anchas, según el proyecto, donde se instalará mobiliario urbano y también árboles.

Renovación de tuberías

La parte esencial de las obras se desarrollará bajo tierra, con el cambio de las tuberías de la red de aguas que permitirá a los vecinos dejar de sufrir interrupciones en el suministro por las constantes averías en la red.

Así, en toda la calle se sustituirán las viejas tuberías de fibrocemento por otras de fundición dúctil y polietileno. A mayores, se renovará la red de fecales que se separará de la de pluviales desde el cruce con la calle Tarragona y hasta la Luis Calvo.

Con el proyecto valorado en  casi 423.000 euros también está previsto actuar en la calle Luis Calvo, que en su margen derecho (en dirección hacia la calle Perú) necesita una ampliación urgente de las aceras que en algunos tramos como el que va desde la rúa Saúde hasta la Ponte no tienen ni un metro de ancho, lo que obliga a los peatones a invadir la calzada si se encuentran con alguna otra persona caminando por la acera.

El ámbito de actuación abarca desde la calle Barcelona hasta la nueva rotonda de la Ponte en el que se prevé ejecutar aceras de entre 2,60 y 6,20 metros de ancho. En el margen izquierdo (siempre en dirección a la Perú) se mantendrán los aparcamientos, pero en línea y no en batería, hasta la rúa Xestas. En el margen derecho, los aparcamientos se mantendrán en línea desde la calle Barcelona y hasta la Saúde. En los servicios, solo se ejecutará la red de pluviales.