A pesar de las apariencias y de la mala fama que arrastra la capital de Bergantiños, los datos demuestran que Carballo es de los municipios gallegos con más de 30.000 habitantes con menos criminalidad. Por primera vez el Ministerio del Interior incluyó a Carballo (y al resto de las poblaciones con más de 30.000 habitantes) en su balance trimestral de criminalidad, informe en el que se evidencia que entre enero y marzo de este año fueron 222 las infracciones penales que se registraron en la localidad, un 12,3% menos que hace un año.

Así, el carballés es el tercero de los grandes municipios gallegos en donde se cometieron menos delitos en el primer trimestre del año, superando solo a Narón (182 delitos) y Arteixo (208). Un mayor índice de criminalidad durante este período se registró en Ames, Oleiros y Vilagarcía de Arousa –con entre 225 y 287 delitos– y, ya muy por arriba, están las grandes ciudades gallegas como A Coruña y Vigo, que multiplican por diez las infracciones que se cometieron en Carballo.

Más comunes

Al igual que en el resto de Galicia, los hurtos que se producen aprovechando un descuido de la víctima, sin violencia ni coacción, son los delitos más comunes que se cometen en Carballo. Según las estadísticas de las fuerzas de Seguridad del Estado que recoge el Ministerio, en la capital bergantiñana se registraron en los primeros tres meses del presente ejercicio un total de 54 hurtos, aumentando estos un 3,8% respecto al mismo trimestre de 2016.

El Ministerio del Interior incluye por primera vez a la localidad en su balance trimestral de criminalidad

En este caso, los datos son menos generosos con Carballo. Y es que sin tener en cuenta a las siete grandes ciudades gallegas, la carballesa es la segunda localidad donde más hurtos se cometieron entre enero y marzo–más de cuatro por semana–, solo por detrás de Vilagarcía de Arousa, con 68 delitos. Esto supone que en Carballo hubo un 29% más hurtos que en Ames; 68% más que en Arteixo y supera a Oleiros y Narón con un 20 y un 7 por ciento respectivamente en la comisión de estas infracciones penales.

Muy diferentes son las cifras de robos con violencia e intimidación. Estas se redujeron en Carballo un 75 por ciento, con solo un delito de este tipo en el primer trimestre de 2017 frente a los cuatro del pasado año. En este nivel están el resto de los municipios con población similar a la carballesa; excepto la capital arousana en donde hubo siete robos con violencia e intimidación –los mismos que en Pontevedra y más que en Santiago o Ferrol– o en Oleiros, donde no se produjeron delitos de este tipo hasta marzo.

Robos a establecimientos

El balance trimestral de criminalidad del Ministerio del Interior incluye por primera vez los robos en establecimientos comerciales y hosteleros, diferenciándolos de los robos en domicilios.

En este tipo de delitos Carballo se sitúa en la media de los municipios de igual envergadura, con ocho robos con fuerza en comercios y bares –menos de uno por semana– y un 11% menos que en 2016. Solo el municipio oleirense y también el amiense registran mejores datos que Carballo, con seis y dos robos con fuerza en establecimientos. Sin embargo, cabe resaltar que este tipo de delitos son los que más se repiten en el municipio bergantiñán tras los hurtos, una tendencia que se mantiene con respecto a 2016.

En referencia a los robos con fuerza en domicilios, entre enero y marzo se contabilizaron siete en la localidad, un 53% menos que hace un año. Además de en las ciudades, los ladrones prefieren robar en viviendas de Arteixo (16) u Oleiros (14), que duplican el número de robos con allanamiento en domicilios que se cometieron en Carballo en lo que va de año. El resto de los delitos como el tráfico de drogas (1), los homicidios dolosos, asesinatos consumados o en grado de tentativa (1), lesiones y riñas (3) o agresiones sexuales, son minoría en la capital bergantiñana.