La masificación de las playas carballesas en la temporada veraniega pone en riesgo, cada vez más, el patrimonio natural y la biodiversidad del litoral de Carballo. Según el consultor de la Sociedade Galega de Ornitoloxía, Antonio Sandoval, el uso indiscriminado de los espacios de Razo y Baldaio por parte de los veraneantes y también de las prácticas deportivas como  el kitesurf, sin que se hayan delimitado zonas de especial conservación, hace que áreas ricas en flora y fauna se vean inevitablemente afectadas.

Esta situación obliga a tomar medidas urgentes que impidan la desaparición de especies de aves y plantas de la costa municipal, y así lo manifestó ayer en su ponencia sobre los valores naturales y culturales de Razo y Baldaio que abrió las jornadas “Carballo litoral” de puesta en valor y divulgación del litoral carballés, organizadas por el Concello, en colaboración con GAC Costa da Morte y el Ceida en el Fórum.

“No es un problema exclusivo de la costa de Carballo pero eso no quiere decir que no seamos los primeros en tomar medidas para proteger esa riqueza que tenemos”, señaló el consultor para el que “habrá que establecer cómo se pueden compaginar los dos aprovechamientos y en caso de que no sea posible, siempre hay que primar la conservación del patrimonio”.

Esta masificación no solo tiene efectos en la flora y la fauna, sino también en las propias dunas, que se ven menguadas por el acceso de vehículos durante la temporada de playa.

Sin embargo, explicó el experto, lo que más está cambiando la fisonomía original del sistema dunar de Razo y Baldaio es el cambio climático, provocando que en las mismas haya mucha más vegetación y estén más erosionadas, cuando a mediados del siglo pasado la primera línea de dunas estaba formada solo por arena y descendía progresivamente hacia el mar. El efecto de que exista más vegetación en las dunas “es común a todo el litoral de Galicia y en el europeo”, y provoca la desaparición de especies de aves por el cambio de su ecosistema.

Sandoval también señaló que hay un antes y un después en Baldaio por la catástrofe del Prestige, ya que el cierre de la laguna supuso una pérdida importante de la riqueza natural de la marisma.

Además de las consecuencias de la masificación y del cambio climático, la contaminación es otro de los impactos que está causando la mano del hombre sobre un espacio natural protegido. Concretamente, la existencia de residuos plásticos en las playas carballesas lo que es “un problema a medio y largo plazo del que solo nos estamos dando cuenta ahora mismo” y alabó las actuaciones de limpieza voluntaria del litoral como la realizada por Senda Nova.

Valorización
A pesar de todos estos impactos que tienen solución si se les pone coto a tiempo, el ornitólogo hizo hincapié en el alto valor patrimonial de la costa carballesa, no solo natural, sino también cultural que, para él, siempre van de la mano.

Al respecto hizo referencia a la ya defendida rica biodiversidad con especies de aves que dan a Razo y Baldaio una “importancia gorda a nivel regional y estatal” en las rutas migratorias de África a Escandinavia. “La inmensa mayoría de las aves las compartimos con otras áreas del planeta y esos nos sirve para pensar quienes somos en el ámbito local y global”, señaló Sandoval. Además, recordó que la Universidad de Santiago ha propuesto la creación de cuatro microreservas de flora en el litoral municipal. A toda esta riqueza natural se suma la cultural con las historias megalítica del Monte Neme, o del naufragio del RMS Solway frente a las costas de Baldaio a raíz del cual se promulgó la ley de faros y se construyó el primer faro de la Costa da Morte, el de Cabo Vilán. Es toda una “confluencia de relatos e historias en un mismo territorio que nos hablan de nosotros mismos, de lo que somos y a dónde nos lleva como pueblo esta inercia, hacia el futuro”.

En este caso volvió a calificar como “modélico” el trabajo que hacen organizaciones como Senda Nova en la conservación del patrimonio. “Estas actividades y compromiso –dijo– también van a ser, con el paso de los años, patrimonio de Carballo”.