La morosidad de los ayuntamientos de Laxe y Coristanco no hace más que crecer en cada trimestre que pasa. Según los últimos datos proporcionados por los propios consistorios al Ministerio de Hacienda y Función Pública, son más de 500 los días que tienen esperado algunos proveedores de ambos municipios para que se les abonen los servicios prestados.

En Laxe, en el último año, el ratio de operaciones pendientes de pago prácticamente se ha duplicado. Si en el segundo trimestre de 2016 había facturas pendientes por pagar con 295 días de retraso, ahora este plazo alcanza los 558 días (263 días más).

Segundo de Galicia

Estos datos convierten al Concello de Laxe en el segundo ayuntamiento con mayor morosidad de Galicia –y en el primero de la provincia de A Coruña–, por detrás del ouresán de Os Blancos, que tiene un ratio de operaciones pendientes de pago de 1.246 días.

Lo que sí ha mejorado en los últimos doce meses es el tiempo medio en el que los emprendedores que cobran reciben el pago de la municipalidad: 39 días frente a los 246 del segundo trimestre de 2016. Sin embargo, a pesar de la mejora de este último dato, que haya facturas sin pagar desde hace más de 20 meses supone que el período medio de pago actual en el Ayuntamiento laxense se dispare hasta los  491 días.

En el municipio coristanqués el uso de los fondos del Plan Único para pagar las facturas es inminente

Son, así, 461 días a mayores de lo permitido por la ley, que marca en 30 días el plazo máximo para pagar a los proveedores una vez que desde Intervención se reconoce la factura.

¿Próxima mejora?

En el Concello de Coristanco la situación no es mucho mejor que la de Laxe. A finales del pasado trimestre había facturas esperando por ser abonadas desde hace más 507 días, y las que sí se pagaron, tardaron 91 días en abonarse. Esto quiere decir que el período medio de pago a proveedores en el Concello coristanqués es de 474 días.

Con respecto al pasado año, el período medio de pago en Coristanco se disparó en 129 días, y en 161 el ratio de operaciones que aún están sin pagar, hasta esos 507 días que convierten a la localidad en una de las más morosas de la Comunidad Autónoma.

Pero a diferencia de su vecino bergantiñán, en Coristanco los datos podrían mejorar próximamente. Actualmente las arcas municipales acumulan 4,9 millones de euros. Una cifra que para el depuesto alcalde Amancio Lavandeira es un “milagro económico”, pero que para el actual regidor Abraham Gerpe se consiguió, precisamente, aumentando la morosidad del consistorio.

El, en teoría, exsocialista ya anunció esta misma semana en Diario de Bergantiños que el uso de los 700.000 euros del Plan Único de la Diputación para pagar facturas es inminente y que en el último trimestre de este año pagará las deudas hasta donde lo permitan las arcas municipales.

Ponteceso, por su parte, es otro de los ayuntamientos gallegos que ha destacado en los últimos años por su morosidad. Sin embargo, el Concello no remitió aún los datos del último trimestre al Ministerio de Hacienda (en el primer trimestre del año había operaciones pendientes de pago que acumulaban 434 días), al igual que tampoco lo hizo Fisterra (no rinde cuentas desde el tercer trimestre de 2015) o Dumbría.

Cabe recordar que los ayuntamientos que incumplan de manera reiterada el límite de 30 días fijado por la Ley de Morosidad o incluso las entidades locales que eludan facilitar los datos al Ministerio de Hacienda, se enfrentan a sanciones.


La mayoría de los municipios de la comarca destacan por la celeridad en los pagos

Aunque Laxe y Coristanco estén entre los ayuntamientos con mayor morosidad de Galicia –y posiblemente Ponteceso en vista de la evolución del último año–, la mayoría de los concellos del conjunto de las comarcas de Bergantiños, Soneira y Fisterra destacan por erradicarla y dar toda la celeridad posible al pago de las facturas cada trimestre.

El resto de los ayuntamientos de la Costa da Morte han logrado erradicar la morosidad y pagar a sus proveedores dentro de plazo

En el segundo semestre del año, solo Camariñas incumplió, por muy poco, el plazo medio de pago de 30 días tras visar las facturas, registrando una media de 39 días (aunque el ratio de operaciones pagadas fue de apenas siete días). En el Concello de Carballo el período medio de pago a los proveedores entre abril y junio fue de casi dos días y medio, en tanto que en Cee fue de casi catorce días, y en Cerceda de 18,39 días.

En el Ayuntamiento de A Laracha el plazo medio empleado para pagar por los servicios prestados por empresarios fue de poco más de diez días y en Santa Comba fue de 8,11 días. Por su parte, en los concellos de Cabana, Corcubión, Malpica, Muxía, Zas y Vimianzo pagan incluso antes de que empiece a contar el plazo correspondiente.