El política de peatonalización del centro de Carballo que empezó hace más de una década es irreversible, por lo menos mientras gobierne el BNG. A pesar de que una treintena de comerciantes de las calles Colón y Desiderio Varela presentaron esta semana un escrito solicitando al Concello que reabra el tráfico en ambas calles –algo que también esperan hacer personalmente cuando sean convocados–, el gobierno municipal tiene claro que el centro tiene que ser para los peatones y no para los coches.

Consultado al respecto, el alcalde, Evencio Ferrero, asegura que la calle Colón seguirá como está: peatonal excepto durante las horas de feria. Con respecto a la Desiderio Varela, el regidor indica que hasta después de las fiestas continuará cerrada al tráfico. Aunque lo más probable –tal y como se publicó hace unas semanas estas mismas páginas– es que pase lo mismo que con la Colón, y que se convierta en la nueva calle peatonal del centro.

Primar la seguridad

Es ese momento, cuando se dieron por finalizadas las obras de reurbanización de la céntrica calles, tanto el concejal de Obras, Lois Lamas, como la edil de Planificación e Mobilidade Urbana, Milagros Lantes, se limitaron a informar que aún faltaba la colocación del mobiliario urbano y que la decisión de qué hacer con la calle quedaría para después de las fiestas de San Xoán.

Un treintena de comerciantes rechazan la peatonalización de las calles Colón y Desiderio Varela y piden que se abran de nuevo al tráfico

No obstante, ahora el alcalde ha ido un poco más allá. Aunque no ha afirmado con rotundidad que la calle será peatonal, sí lo ha dejado entrever con bastante claridad: “Lo que no me parece es que la decisión correcta sea abrir la calle completamente al tráfico como estaba antes, porque visto el resultado final lo más adecuado para movilidad y la seguridad es que sea peatonal”, declaró.

Matiza Ferrero, sin embargo, que se reunirá con los comerciantes y escuchará su punto de vista, pero que primará siempre lo que sea mejor desde el punto de vista de la seguridad vial y de la movilidad en el municipio. “El centro necesita espacios para que las personas se muevan”, recuerda el primer edil, y continúa: “El centro de Carballo es algo más que una zona de residentes o de comercios. Es también una zona para que los vecinos y los que nos visitan puedan disfrutar de ella”.

Lo cierto es que tal y como quedó la calle tras las obras: totalmente abierta e integrada con la plaza, la calle Coruña y el Xardín Municipal –donde no hay ninguna protección que impida que los niños que usan el jardín lleguen a la calzada–, lo más lógico es que la calle sea peatonal y que se permita el tráfico rodado los días de feria, tal y como se optó por la calle Colón. Otra cosa distinta es que sea la opción que más beneficie al comercio de la zona.

Visión del comercio

Desde que comenzaron las obras y la calle Desiderio Varela se cerró al tráfico, los comerciantes de la zona pidieron en reiteradas ocasiones al Concello que permitiera el acceso rodado en el tramo de la calle que ya estaba urbanizado para que tuviera salida por la calle Colón, también abierta a la circulación de coches durante las obras. Argumentaban entonces los comerciantes, y lo siguen haciendo una vez rematadas las actuaciones, que impedir el acceso de los vehículos en las dos calles les está causando serios perjuicios económicos, ya que las ventas han disminuido porque las personas acuden menos al centro al no poder usar el coche.

Una visión distinta es la que tienen los hosteleros, a los que beneficia la peatonalización. Dan testimonio de ello los muchos establecimientos de hostelería que se han abierto en las calles Coruña y también en la Hórreo, las dos primeras calles peatonales.