La Vázquez de Parga sigue siendo la calle del casco urbano de Carballo con mayor siniestralidad. En lo que va de año se han registrado en el vial un total de doce accidentes de tráfico, a los que hay que sumar los otros once que entre enero y septiembre tuvieron lugar en la avenida de Bértoa, y los seis ocurridos en la Gran Vía, según se desprende del informe de la Policía Local presentado el martes en la junta de seguridad.

No es extraño que estos tres viales sean los que más accidentes de tráfico registran a lo largo de este año y de los anteriores. Por sus propias características –importante volumen de circulación de vehículos, pocas rotondas o pasos elevados y largas rectas– son calles que invitan a algunos conductores a pisar el acelerador o a relajarse en la conducción.

Esto se demostró, en el caso de la Vázquez de Parga, cuando se instalaron los aforadores de velocidad. Según los datos obtenidos en ese momento (noviembre y diciembre de 2014), la media de la velocidad máxima registrada en esta calle fue de 96 kilómetros por hora, cuando el límite está en 50. Así, solo en esos dos meses se cometieron 208 infracciones de tráfico relacionadas con la velocidad.

La siniestralidad descendió en las vías del casco urbano en lo que va de año casi un 22 por ciento

No obstante, con respecto al mismo período del año pasado, los accidentes en esta transitada calle carballesa se redujeron en dos, aunque el descenso de la siniestralidad fue aún mayor en la Gran Vía, en la que se han producido la mitad de accidente que hace un año. Por el contrario, en la avenida de Bértoa aumentaron si se tiene en cuenta que en 2015 no estuvo entre las calles de Carballo con más accidentes.

Baja el número de accidentes

En general, la siniestralidad vial se redujo durante este año en Carballo. Concretamente, entre enero y septiembre hubo un 22% de accidentes menos en las vías carballesas: 96 en total, frente a los 123 de hace un año. Según revela el informe policial, el 28,1% de los accidentes fueron causados por no respetar las prioridades de paso; el 18,7%, por no prestar la suficiente atención al volante y el 6,2% por conducir bajo los efectos del alcohol. También hay un descenso en el número de heridos registrados en los accidentes de tráfico: 40; 36 de ellos leves y el resto con pronóstico reservado. A ellos se suman los tres peatones atropellados este año, que son la mitad de los contabilizados en 2015.

Asimismo, en las calles del casco urbano no hubo ninguna víctima mortal. Sin embargo, entre estos no se cuentan los tres fallecidos en febrero en Rus (por atropello), A Ponte Rosende y Xoane y el joven que perdió la vida en A Brea en el mes de julio, por estar fuera del área de competencia de la policía municipal, por lo que figurarán en las estadísticas de la Guardia Civil.

Para la Policía Local el descenso de la siniestralidad en Carballo se debe a dos factores. El primero es la labor preventiva en los puntos estratégicos donde se registraron más accidentes en años anteriores y la puesta en marcha de aforadores, la construcción de nuevas rotondas, o el sentido único implementado en varias calles. El segundo factor al que apunta el informe policial es el mejor comportamiento de los usuarios de las vías y las campañas de información y concienciación realizadas en lo que va de año.