La Dirección Xeral de Innovación e Xestión da Saúde Pública de la Xunta desaconsejará el baño este verano en tres de las playas de la Costa da Morte, al menos temporalmente. En base a las analíticas del agua realizadas entre mayo y septiembre del pasado año, que son las que estarán vigente para esta temporada, el departamento ha calificado como “insuficiente” la calidad de las aguas en la zona de Arnados (de la carballesa playa de Razo), y en los arenales ceenses de Lires y Estorde.

Es el segundo año que la Xunta realiza muestran en Arnados. Si bien en la pasada temporada la calidad de sus aguas fue buena, los resultados de los análisis realizados en verano han dejado mucho que desear y ya obligaron al Concello de Carballo durante la temporada a desaconsejar el baño en la zona. Lo que sucede en una de las cuatro zonas de baño del litoral carballés desde hace dos años no es una constante, sino episodios de contaminación microbiológica debido a vertidos puntuales, que no dejan de causas problemas al ponerse en duda la calidad de la playa carballesa y obligar al Concello a cerrar zonas de baño.

La media de los análisis realizados entre mayo y septiembre arroja un resultado de “insuficiente”

Así, a finales de mayo cuando se recogió la primera muestra, la calidad del agua de Arnados era excelente, al igual que en las que se tomaron a mediados y finales de julio, en agosto y a principios de septiembre. No obstante, en tres de los análisis los niveles de bacterias fecales estaban muy por arriba de lo permitido, pero no tanto como para recomendar el cierre de la zona, pero sí para desaconsejar el baño.

Estos resultados son contrastados por el Concello de Carballo, que realiza sus propias muestras desde hace varios años. Desde la municipalidad también se ha trabajado en identificar esos puntos de vertido, aunque lo cierto que es una labor difícil ya que en la zona desembocan dos regatos, el de Oza y el de Pardiñas, que se extienden varios kilómetros hacia arriba. Han llegado a identificar algún punto de origen de vertidos, pero dados los resultados, no han acabado con todos ellos.

El resto de las zonas de baño carballesas tienen una calidad buena (en el caso de Razo), cuando no excelente, como en Baldaio, Pedra do Sal y As Saíñas.

En las playas ceenses de Estorde y Lires también fue muy elevada la presencia en el agua de enterococo y E-Coli, una situación que repiten con respecto al año anterior. Mientras que Gures mantiene su excelencia.

Las buena noticia es que las playas que Sanidade considera que tienen una insuficiente calidad en sus aguas son una minoría en la Costa da Morte, ya que en su mayor parte el litoral de la comarca tiene una clasificación de excelente. En Camariñas, cinco zonas de baño incluidas en el censo tienen una excelente calidad (Area Longa, Arou, O Lago, Areíña Branca y Lobeiras), en tanto que Lingunde y O Ariño se considera que tienen calidad suficiente y buena, respectivamente. En Corcubión, el agua de sus dos zonas de baño: Santa Isabel y Quenxe, tienen la clasificación de buenas, al igual que Praia Maior de Malpica, único arenal del municipio donde se controla la calidad del agua.

En Fisterra solo uno de sus arenales –Langosteira– arrojó resultados de excelencia, mientras que la calidad del agua en Corveiro y Ribeira se considera buena. Asimismo, todos los arenales de Laxe tienen un agua excelente, al igual que la playa larachesa de Caión (en la imagen) y O Ézaro de Dumbría. En Muxía y Ponteceso también la mayor parte de sus arenales son excelentes, mientras que se considera buena la calidad de Area Maior, Nemiña (Muxía) y Arnela (Ponteceso).


Cuatro playas salen del censo de la Xunta y se prohíbe el baño de forma permanente

Este año cuatro playas de la Costa da Morte han dejado de considerarse como zona de baño: las camariñanas de Camelle y Area da Vila, A Concha de Cee y la fisterrana de Sardiñeiro. El motivo es que en los últimos cinco años la calidad de sus aguas ha sido insuficiente, sin que se hayan tomado medidas para mejorar la situación, de allí que en ellas se prohíba el baño permanentemente. En estos casos, son los ayuntamientos los que tienen que realizar las analíticas de la calidad de las aguas de baño por su cuenta.