Máximo histórico es una expresión a la que ya parece estar acostumbrado el gobierno municipal cuando se habla de la situación de las arcas del Concello de Carballo. Desde hace varios años la tesorería carballesa no hace más que superarse, pasando en tres años de seis a más de doce millones de euros.

En gran medida estos buenos números se deben –más allá de la gestión municipal– a que el Concello puede gastar lo mínimo debido a las restricciones que impone el Ministerio de Hacienda, pero también a que ayer –por fin–, después de casi tres años, las arcas municipales recibieron los 1,15  millones de euros que le adeudaba el gobierno de la subvención europea con la que se financió la nueva traída de agua municipal. Es un importe que en los próximos días aumentará en las arcas del Concello de Carballo debido a que empezarán a cobrarse (a partir del 28 de marzo) los padrones de la tasa de la basura, los vados, las reservas de espacio de aparcamiento y el impuesto de vehículos de tracción mecánica, que superan los 2,8 millones.

Superávit

“Somos tan pobres que só temos cartos”, ironizaba ayer el alcalde, Evencio Ferrero, en referencia a que ese millón de euros de más con los que ahora cuenta la municipalidad “só sirve para facer tesorería e engordar as contas dos bancos”. Y es que las entidades locales solo pueden invertir –desde hace años– el superávit del presupuesto del ejercicio anterior.  Y todo indica que es una situación que no va a cambiar por el momento, si bien Hacienda ha mostrado su intención de flexibilizar las reglas, no en lo referente a cuánto se puede gastas, sino a cómo se pueden utilizar los fondos municipales.

El Ministerio de Hacienda ingresó en las arcas del Concello de Carballo los 1,15 millones de euros que quedaban pendientes de la subvención de los fondos europeos concedida para financiar las obras de la nueva traída de agua

Una de las posibilidades que ha aceptado el Ministerio –al igual que hizo el año pasado– es permitir que los ayuntamientos inviertan este superávit entre este año y el próximo, concretamente entre la primavera de 2018 y la de 2019.  Asimismo, este mes la Femp y Hacienda llegaron a un acuerdo para ampliar el catálogo de inversiones financieramente sostenibles en las que se podrá utilizar el superávit, incluyendo las inversiones en infraestructuras educativas, culturales, sociales y deportivas; en gestión de residuos, seguridad y protección civil y en equipamiento de dependencias municipales. No obstante, las inversiones aún no han sido autorizadas por Decreto Ley.

El regidor carballés –al igual que el resto de los alcaldes de la zona en situación similar– siempre se ha mostrado especialmente crítico con las restricciones que impone el Ministerio de Hacienda a las administraciones locales que tienen las cuentas saneadas y que se ven obligadas a no gastar más que el porcentaje de crecimiento del PIB.

Cierre presupuestario

Sin embargo, el gobierno  municipal todavía no sabe con certeza cuánto dinero se podrá incorporar al presupuesto de este año para destinarlo a inversiones porque los servicios económicos aún no han completado la liquidación del presupuesto del ejercicio 2017.

Es habitual que se dé cuenta del cierre presupuestario en el pleno de marzo, pero esta vez el cambio de servidor informático de los servicios de contabilidad ha retrasado el trabajo. “Ata agora os servizos económicos centráronse en pagar todo o que estaba pendentente”, explica Evencio Ferrero, que indicó que desde Intervención tendrán el cierre lo antes posible.