A pesar del esfuerzo que en los últimos años ha realizado el Concello de Carballo para mejorar la imagen del casco urbano y quitarle el sambenito de “feísmo”, en pleno centro siguen quedando zonas con evidente deterioro que ni los creativos murales de “Derrumbando muros con pintura” son capaces de ocultar. Es el caso del edificio de la vieja estación de Carballo. No son pocas las críticas que el abandono del inmueble que ahora es de propiedad privada y que funciona como almacén levanta desde hace tiempo entre los vecinos del municipio que no dudan en calificar el estado que muestra la vieja estación como “vergonzoso”.

“Unha paisaxe horrenda”

Y no les falta razón. Actualmente la maleza casi invade la zona del desagüé del agua, y las lonas que hacen la función de vallas están rotas en su mayor parte. De hecho, en el lateral de la vieja estación de Carballo que da a la calle Pontevedra, esta valla está caída en parte, por lo que no hay nada que impida acceder a la parte exterior del edificio.

“É unha paisaxe horrenda no pleno centro de Carballo”, asegura un vecino por las redes sociales, y otros acusan a los responsables de “desidia” o “cabezonería” por tener la vieja estación en tal condición de abandono.

Pero las críticas no quedan allí y son muchos los que acusan al Concello de Carballo de mirar para otro lado y no aplicar la ordenanza de limpieza, salubridad e higiene. Aunque el punto de atención está generalmente puesto sobre el estado de los solares, lo cierto es que la normativa municipal es muy clara sobre las condiciones que deben tener los edificios del municipio.

Los vecinos califican de “vergonzoso” el estado del edificio de la vieja estación de Carballo, que es una propiedad privada desde que dejó de funcionar hace más de 25 años

Al respecto, la ordenanza indica que los propietarios tienen la obligación de mantener las edificaciones en las debidas condiciones de seguridad, salubridad, habitabilidad, limpieza y ornato público, incluido tener limpia la fachada.

En caso contrario, el Ayuntamiento incoará un expediente sancionador con la imposición de una multa pecuniaria. No obstante, y a pesar de que la estación vieja lleva años en las mismas condiciones, el Concello no ha abierto ningún expediente sancionador, según confirma el concejal responsable de Obras e Servizos, Lois Lamas.

El edil reconoce el lamentable estado del inmueble. “A estación vella leva dando vergoña desde que deixou de funcionar”, sentencia, añadiendo que desde hace dos meses el gobierno está “negociando” con los propietarios para que adecenten el inmueble y cumplan la normativa.