Los vecinos de Entrecruces continúan con las quejas por el estado actual de la parroquia, especialmente por las condiciones en las que están muchas de las cunetas de la localidad. La representación vecinal del Consello Parroquial asegura que en varias zonas, tanto en la parte alta como en la parte baja de la parroquia, las cunetas están invadidas por mirtos, árboles y hasta el cerrado de las viviendas.

Según la secretaria del Consello Parroquial, a pesar de las obras de mejora del sistema viario de Entrecruces que se realizaron hace poco “esto sigue como estaba. Pusieron un poco de gravilla en las pistas, limpiaron las cunetas y más nada. Y bueno, lo de limpiar es un decir, porque ahí siguen las tuberías, los mirtos, los árboles y el cerrado de la casa en el cruce de O Cótaro”.

Cinco denuncias

Precisamente esta situación de la vivienda de O Cótaro es la que más indignación está causando entre los vecinos que ya han presentado hasta cinco denuncias en el Ayuntamiento, como les recomendó el alcalde, Evencio Ferrero, en las reuniones del Consello Parroquial. Pero hasta ahora, todo sigue igual.

Indica la secretaria de la entidad que las cuatro esquinas de este cruce en O Cótaro pertenecen a las mismas personas y “en dos de las esquinas tienen mirtos, en otra árboles y acaban de hacer el cerrado de la casa justo encima de la cuneta, sin guardar la distancia que obligan las normas”. Insiste en que “la ley y las normas son para todo el mundo por igual” y que “el alcalde tiene que atender tanto a los que le votan como a los que no”. “Esto es una vergüenza”, apostilla.

Acusan al Concello de Carballo de ignorar las denuncias presentadas para que se obligue a unos vecinos de Entrecruces a cumplir la normativa y a eliminar los mirtos y el cierre de su vivienda de la cuneta

Comenta que no fue hasta que acudió el Concello “y le monté un follón al secretario y al concejal de Obras” que un trabajador de la Oficina Técnica se desplazó hasta la zona para documentar las razones de la denuncia y comprobar que la tubería de residuales de la vivienda vertía directamente en la cuneta y que sobre la misma había sembrados mirtos y árboles. “Y esto se repite en toda la parroquia”, asegura.

Trato desigual

La representante vecinal manifiesta que hay un trato desigual para los vecinos de la parroquia. En este sentido, comenta que cuando solicitaron la ampliación de la pista que va desde la carretera general hasta la iglesia, uno de los vecinos que es miembro del Consello Parroquial se mostró de acuerdo en ceder parte de su propiedad para hacer la ampliación y, a cambio, solo pedía que le hicieran un pequeño cerrado de la finca. “Pues el concejal de Obras le dijo que para hacer el cerrado tenía que retirarse cinco metros de la vía pública, mientras que a otros les dejan hacer el cerrado encima de la cuneta”.

También se quejan los vecinos de que aún no hayan empezado las obras del centro social y, en general “del abandono de la parroquia, y que por más que se pongan 50.000 denuncias, las ignoren y que el alcalde no diga nada”, señala la carballesa.