El Concello de Carballo tiene una nueva oportunidad para completar la plantilla de socorristas para lo que queda de verano. A diferencia de la primera convocatoria del proceso de selección en la que había más plazas disponibles que candidatos, en la segunda recién abierta sucede todo lo contrario, lo que aumenta las probabilidades de completar el servicio de salvamento que en la actualidad funciona bajo mínimos.

Con la lista de admitidos aprobada definitivamente, los 14 candidatos a las once plazas están convocados para mañana en la base de Protección Civil de Carballo (9.30 horas) para la valoración de los méritos y el lunes a las nueve de la mañana presentarán las pruebas físicas en la piscina Carballo Calero. A ellos se sumarán cinco técnicos de primeros auxilios para los que, de momento, hay cinco candidatos admitidos en el proceso de selección que comenzará en breve.

Zonas de baño

Si se cubren todas las plazas, en lo que resta del verano las playas de Carballo contarán con 30 socorristas y cinco técnicos que se encargarán de las labores de botiquín, lo que permitirá que los socorristas se dediquen en exclusiva a la vigilancia.

Catorce candidatos optan a las once plazas de socorristas que se contratarán en la segunda convocatoria

Al ampliar la plantilla también será posible aumentar las zonas de baño que actualmente están limitadas. Como ya se indicó anteriormente, debido al limitado número de socorristas con los que empezó la temporada, el servicio tuvo que reorganizarse con los 19 efectivos disponibles para garantizar la seguridad en las playas carballesas. Aunque con servicios mínimos, los puestos de vigilancia de Razo, Baldaio-As Saíñas y Pedra do Sal están cubiertos por al menos dos socorristas de 11 a 20 horas, todos los días, ampliándose las horas si aún hay muchos bañistas en los arenales.

Así, las zonas que tienen un acceso más difícil o no son tan concurridas son las que quedan fuera del servicio durante algunas horas al día, lo que no significa que estén vigiladas por prismáticos desde los puestos cercanos. Obviamente, las zonas en las que hay socorristas están señalizadas y es allí donde, preferiblemente, se deben bañar los vecinos y visitantes.

En el resto de las zonas del litoral carballés no está prohibido el baño –solo lo está en el espacio dunar por ser una zona protegida–, pero los bañistas tendrán que extremar sus precauciones, de la misma forma en que se ha hecho en las playas de Arnela o Leira, que nunca tuvieron ni tienen servicio de socorrismo.

Calidad del agua

La única zona en la que está desaconsejado el baño –por la Xunta– es en la explanada de Arnados, donde desemboca el regato. El pasado año los problemas de contaminación microbiológica en esta zona se sucedieron a lo largo del verano pero, afortunadamente, estas circunstancias no se han repetido en lo que va de temporada de playa.

Prueba de ello es que en las muestras que se han realizado desde finales de mayo en Arnados, el nivel de presencia de e-coli y enterococo es mínima, siendo la calidad del agua excelente. Los mismos valores de excelencia se registraron en el resto de los arenales carballeses donde la Xunta realiza controles sanitarios durante la temporada estival: Pedra do Sal, Razo, Baldaio y As Saíñas.