Al menos once de los ayuntamientos de la Costa da Morte cumplieron el pasado ejercicio el principio de estabilidad presupuestaria que exige la ley a las entidades locales, que consiste, básicamente, en tener equilibrio o superávit en sus cuentas al liquidar el ejercicio, entre otros parámetros como el endeudamiento.

Según el listado que ha hecho público la Oficina Virtual para la Coordinación Financiera con las Entidades Locales, los ayuntamientos que cumplieron con este objetivo marcado por Ministerio de Hacienda fueron Cabana, Camariñas, Carballo, Cee, Corcubión, Fisterra, A Laracha, Malpica, Santa Comba, Vimianzo y Zas.

Cabana y Vimianzo alcanzaron el principio de estabilidad presupuestaria a pesar de tener déficit en sus saldos no financieros

Entre todos estos concellos, Cabana fue uno de los que cumplió el objetivo aunque presentó al final del ejercicio un déficit en el saldo no financiero del presupuesto de casi 10.000 euros; pero al tener deuda cero y cuentas saneadas, Hacienda da por cumplido este objetivo exigido por la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Lo mismo sucede con Vimianzo, si bien su saldo en las operaciones no financieras fue negativo en 167.419 euros. En el resto de los concellos de la comarca el balance entre los gastos y los ingresos fue positivo.

Saldo positivo

Destaca especialmente en este caso Carballo con un saldo que supera los 2,3 millones de euros; de lejos, el más alto de la comarca. En Malpica el superávit de las operaciones corrientes y de capital también es importante: 715.380 euros; un poco menos que en Santa Comba, que fue de 966.924 euros.

En Camariñas cumplieron el objetivo de estabilidad presupuestaria con un superávit de 491.796 euros; al igual que en Cee (488.946 euros); Fisterra (456.701 euros); Zas (500.235). El saldo positivo fue un poco menor en A Laracha y Corcubión, con 269.662 y 60.727 euros, respectivamente.

Incumplidores

Tres concellos incumplieron el principio de estabilidad presupuestaria en 2016: Cerceda, Dumbría y Muxía. En el primero, los presupuestos cerraron con un saldo negativo en sus operaciones no financieras de 439.729 euros, en tanto que en el consistorio dumbriés el déficit en las cuentas ascendió a 60.123 euros.

En Muxía el saldo negativo también alcanzó un importe elevado de 447.623 euros. En los tres concellos los gobiernos deberán elaborar y presentar un plan económico financiero ante el Ministerio de Hacienda para los próximos tres años en el que se establezca un superávit entre las cuentas para dar la vuelta a la situación. De no hacerlo, el gobierno central podría tomar medidas  coercitivas.

Este número de ayuntamientos incumplidores podría aumentar en tres más, si se tiene en cuenta que Laxe, Coristanco y Ponteceso no presentaron aún sus liquidaciones a Hacienda.