Terra Galega de Coristanco recurrirá por la vía contencioso administrativa el pleno de la moción de censura que le arrebató la alcaldía a Amancio Lavandeira el pasado viernes en una jugada de último minuto de PP y Abraham Gerpe para dársela a este último. El propio Lavandeira confirmó ayer esta intención del partido que está siendo estudiada por los servicios jurídicos de la agrupación municipal.

Ahora solo falta por definir cuáles son los términos en los que se planteará este recurso con el que se pretende impugnar el pleno por la vía administrativa –y si pedirán la suspensión cautelar de los acuerdos– y cuándo se hará. El excalcalde solo adelantó que tienen un plazo “breve” de tiempo para hacerlo.

“Planteamos la problemática a raíz de los informes jurídicos”, explica Lavandera. “En los informes jurídicos redactados para el pleno, Abraham Gerpe figuraba como edil del grupo de los no adscritos”, añade el centrista, por lo su voto no sería suficiente para aprobar la moción de censura. En vista de esta situación e “independientemente de los líos políticos que tenga con los suyos decidimos presentar el recurso” .

De dos a siete meses

Pero la presentación del recurso contencioso administrativo no supone que la actual situación política del Concello de Coristanco varíe en el corto y mediano plazo. La agrupación municipal de Terra Galega estima que una vez que se impugne el pleno el juzgado de lo contencioso administrativo podría tardar entre dos y siete meses en dar una respuesta.

Amancio Lavandeira asegura que en los informes jurídicos Abraham Gerpe figura en el grupo de los no adscritos de Coristanco

“Lamentablemente es el abanico temporal que debemos tener en cuenta para esperar una contestación”, indica. Así que, mientras llega esa decisión administrativa, asegura Lavandeira que harán una “oposición constructiva y pensando en los intereses de los vecinos de Coristanco”.

Al respecto de las declaraciones de Gerpe sobre su intención de gobernar “con todos”, el exalcalde tiene claro que “no vamos a entrar en el juego”. “Él ya tiene apoyo suficiente con los seis ahora exconcejales del Partido Popular y como quiera organizar su equipo es su problema”, manifestó, sin entrar a valorar la posición que pueden tomar la concejala del BNG, Laura Mariño, o la no adscrita Verónica Facal.

“Es oportunista”

Amancio Lavandeira también aseguró que toda la situación de la moción de censura que lo desalojó de la alcaldía “es oportunista”, en el sentido de que ahora será Gerpe el que recoja los frutos del trabajo de los centristas y del “esfuerzo de todos los vecinos de Coristanco”.
“Mientras unos sembramos, otros recogen. A ver si ahora los que recogen lo hacen de forma correcta y no estragan más de lo que recogen”, afirma.

Por último, no duda Lavandeira en manifestar que gracias a estos sacrificios con los que hicieron frente a la “gestión de Antonio Pensado” es que el actual gobierno podrá destinar el dinero que entre ahora al Concello de los planes provinciales a obras. “Es un mérito que tenemos nosotros”, concluye.


El primer día del nuevo regidor: “Los teléfonos del Ayuntamiento no funcionan por impago”

Poco pudo hacer Abraham Gerpe en su primer día como alcalde de Coristanco. Con parte del personal municipal de vacaciones, incluida la Interventora, fue difícil para el nuevo regidor local ponerse al día de los asuntos municipales, labor en la que no colaboró Amancio Lavandeira, según él mismo denuncia.

“Amancio estuvo esta mañana, pero no colaboró en nada ni me explicó nada de cómo estaba el Concello”, dijo, manifestando su intención de contactar directamente al centrista para hacer más fácil la transición”. Pero, según explica, a mayores de la inactividad y de la falta de colaboración, Gerpe se encontró en su primer día en la alcaldía que “los teléfonos del Ayuntamiento no funcionan porque están sin pagar. Un Concello que tiene un remanente de más de cuatro millones y tiene los teléfonos sin pagar”.

Sobre cómo organizará el gobierno, indica que primero tendrá que negociar la renuncia de los concejales de TEGA que siguen siendo responsables de sus áreas. A partir de allí insiste en que el suyo será un “gobierno de diálogo” y que lo más importante es ordenar los pagos y revisar las licencias urbanísticas.