El Concello de Carballo está trabajando en una modificación puntual del Plan Xeral para realizar un cambio en el sistema general viario previsto para dar salida al tráfico desde la Vila de Negreira hasta la avenida de Bértoa desde O Ferradal. La concejala de Planificación e Mobilidade Urbana, Milagros Lantes, explicó ayer –a propósito de la moción de TEGA sobre el asunto que se debatirá mañana en pleno– que la modificación no solo dará salida a la avenida de Bértoa desde la calle Vila de Negreira, sino que permitirá facilitar los trámites para desarrollarlo.

Tal y como está en la actualidad en el PXOM, señala Lantes, el desarrollo de este sistema viario necesitaría de la elaboración de un plan especial, y tendría que seguir el mismo procedimiento de tramitación que se está haciendo, por ejemplo, con el plan de Razo-Arnados. En cambio, la modificación del ámbito que se plantea implicaría que solo sea preciso un estudio de detalle, que es mucho más sencillo de tramitar y por tanto el desarrollo del sistema viario no tardaría tanto.

El Concello de Carballo está trabajando en una modificación puntual del PXOM para agilizar el desarrollo de esta vía desde la Vila de Negreira

En cualquier caso, la concejala aclaró respecto a la moción de TEGA que el coste de la actuación que plantea la agrupación no es real. Según los centristas, la inversión para desarrollar este vial sería de 532.650 euros, mientras que el gobierno municipal calcula que el coste será superior al millón de euros.

La diferencia está en el precio que tendría que pagar el Concello por los terrenos, que no es de 42.612 euros, sino más de 634.000 euros porque una de las zonas por las que pasaría el vial tiene la clasificación de suelo urbanizable. El vial ocuparía una superficie de casi 16.000 metros cuadrados.

Nuevos criterios

En el pleno de mañana también se debatirá la aprobación de los criterios interpretativos en la normativa del PXOM sobre la compatibilidad del uso residencial con el uso industrial. Señala Lantes que en el planeamiento actual hay ciertas actividades que se consideran industriales en base a la potencia máxima contratada y la superficie que no son compatibles con el uso residencial y que, por lo tanto, no se les puede dar licencia en el casco urbano.

Con esta nueva interpretación se permitirá que se instalen en la planta baja de los edificios de viviendas “pequenos talleres de características compatibles coa zona residencial como poden ser o arranxo ou confección de roupa a medida, os talleres artesanais de ebanistería, vidrería, fontanería ou similar, reparación de calzado, obradoiros de panadería e pastelería, tinturerías e lavanderías, imprentas e encadernacións, e outras actividades similares, sempre dentro dos niveles de molestias propios desta categoría, cunha potencia máxima permitida 20 Kw”, además de talleres de reparación y alquiler de maquinaria en general, servicios y almacenes de automóvil y accesorios, almacenes y todos tipo de venta de materiales y exposiciones.

Es un cambio que ya se está tramitando oficialmente –está en exposición pública para obtener la Avaliación Ambiental Estratéxica– pero el gobierno propone la aprobación de estos criterios interpretativos al pleno para no paralizar las licencias y que los empresarios puedan montar sus negocios mientras se aprueba la modificación puntual del Plan Xeral.
En esta tramitación también se incluyen otras cuestiones técnicas para “mellorar a regulación de usos establecida no PXOM en vigor, e adaptar as súas determinacións á actual lexislación urbanística en vigor”.