Los vecinos de Ardaña tendrán dentro de un año, aproximadamente, su centro social, el séptimo que ejecuta el Concello de Carballo en la última década. Será un moderno y funcional edificio diseñado por el arquitecto carballés José Fernando Añón Pose, con más de 368 metros cuadrados de superficie útil y distribuido en dos plantas: un sótano y la planta principal.

El inmueble, que sigue el tan de moda estilo modular con dos volúmenes claramente diferenciables, se edificará en una parcela de 2.556 metros cuadrados adquirida a medias entre los vecinos y el Concello y estará a unos 70 metros de distancia de la iglesia parroquial.

Concretamente, el edificio se ubicará en una esquina de la parcela, por lo que el resto del entorno servirá de aparcamiento. Según se explica en el proyecto, se optó por esta ubicación porque, en primer lugar, resuelve la delimitación de la parcela y actúa “como articulador del encuentro entre caminos”.

El inmueble de más de 368 metros cuadrados útiles tendrá un sótano y una planta principal

Además, esta disposición del inmueble evita que se creen espacios muertos en retranqueos, que se fragmente la parcela, “quedando disponible para realizar un mayor número de actividades”, da vida a todas las fachadas y permite que sus volúmenes se vean con toda claridad cuando se accede a la parroquia.

Con respecto a la distribución, en el sótano que tendrá una superficie útil de 54 metros cuadrados, es donde se ubicarán las instalaciones. Mientras, la planta principal servirá para que los vecinos de la parroquia realicen todas las actividades. Para ello dispondrán de un espacio de más de trescientos metros cuadrados que se dividirán en varios ambientes. En la zona del volumen más alto estará la sala multiusos con acceso desde la entrada y directa desde el exterior, disponiendo de un almacén de apoyo a las actividades. Formando el volumen más bajo estarán un aula, un salón social con porche exterior y los aseos.

Como la parcela tiene todos los servicios –está clasificada como urbana– no será necesario hacer obras añadidas más allá de las conexiones a la red y la urbanización del entorno de la parcela más cercano al edificio.

Además, para integrarse con el paisaje y disminuir el impacto visual, el arquitecto ha optado por una cubierta plana y la utilización de tonos grises claros (casi blanco) y oscuros, en relación directa a la piedra y los pintados existentes en la arquitectura tradicional del núcleo.

En la construcción del edificio el Concello de Carballo invertirá un máximo de 389.214 euros –es el presupuesto base de la licitación– y, a mayores, las empresas que opten a hacerse con el contrato podrán ofertar mejoras a mayores sin coste adicional para las arcas municipales que están valoradas en más de 63.000 euros.

El Concello propone tres tipos de mejora: una valorada en 19.738 euros (dotación de mobiliario, electrodomésticos de cocina y suelo de madera); otra de 10.640 euros (tabique móvil acústico), y una tercera de 32.678 euros, para pavimentación exterior o alumbrado.