El Grupo Calvo dio a conocer ayer su informe anual de 2017 “en línea con el compromiso adquirido en 2016 de publicar cada año un documento que recoja su desempeño y los principales impactos asociados a su actividad”. En el informe destacan dos datos.

El primero, que la conservera de origen carballés alcanzó el pasado año un nuevo récord de facturación, casi 620 millones de euros, un 7,8% más que en el ejercicio 2016. El segundo es la implementación del sistema de gestión CES (Calvo Excellence System) basado en la mejora continua y en la optimización de procesos para alcanzar la máxima eficiencia en toda la organización y que este año se extenderá a todos los departamentos y áreas geográficas en las que desarrolla su negocio (España, Italia, Brasil, Argentina, Costa Rica, Guatemala y El Salvador).

Trazabilidad

Otro proyecto importante puesto en marcha en 2017 ha sido el sistema de trazabilidad que permite al consumidor consultar el origen del atún que contiene cada lata (disponible desde noviembre 2017 en la web de Calvo y de Nostromo, la enseña italiana del Grupo).

También destaca la creación de un Sistema de Compras Responsables basado en la iniciativa BSCI (Business Social Compliance Initiative) de Amfori que incluye tanto la obligación para toda la cadena de suministro de firmar el nuevo Código de Conducta para Proveedores de Grupo Calvo como la puesta en marcha de un sistema de auditorías externas a través de la plataforma de BSCI.

Otro dato que destaca en el informe anual de Calvo es la implementación del sistema de gestión CES (Calvo Excellence System)

Durante el año, se llevó a cabo un ejercicio para determinar qué Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) estaban más alineados con el negocio de la empresa y, por tanto, en cuáles tenía ésta mayor capacidad de influir. El resultado fue: Trabajo decente y crecimiento económico; Industria, innovación e infraestructura; Producción y consumo responsables; y Vida Submarina. Asimismo, durante el primer semestre del año los siete atuneros de Grupo Calvo lograron la certificación APR (Atún de Pesca Responsable) de AENOR, que contempla no solo aspectos medioambientales asociados a la pesca del atún, sino también sociales y laborales para proteger los derechos de las tripulaciones, de acuerdo a los principios de la Organización Internacional del Trabajo.

Además, en 2017 se revisó el Código de Ética, cuya nueva edición fue aprobada por el Consejo de Administración y que contempla, entre otras cosas, la creación de un canal de denuncias gestionado por un tercero independiente y accesible para todos los grupos de interés de la compañía a través de la página web grupocalvo.es, desde donde también se puede consultar el informe.