El Concello de Carballo ha puesto en marcha un programa de medición de la concentración de radón en el aire en los edificios públicos municipales. La campaña afecta a un total de 46 inmuebles de titularidad municipal (edificios administrativos, colegios, centro sociales…); en algunos ya están instalados los equipos y en los próximos días se colocarán en los otros edificios.

Esta primera fase de medición durará 90 días, a partir de los cuales se comenzarán a conocer los primeros resultados. Durante estos tres meses se realizarán mediciones con detectores pasivos y, en caso de que se detecte una concentración elevada de radón en algunos de los inmuebles, se realizará una segunda medición con detectores activos.

Adoptar medidas

“O obxectivo é coñecer os niveis de concentración de radón para poder adoptar as medidas correctoras precisas se é o caso”, explican desde el Concello, tal y como lo establece el Código Técnico de Edificaciones. El Laboratorio de Radón de Galicia (Radongal) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, explica que el radón “es un gas radioactivo incoloro, inodoro e insípido que procede de la descomposición del uranio presente en la corteza terrestre”. Este elemento químico está presente en toda Galicia debido a la proliferación de suelos graníticos.

Según el mapa de radón de Galicia elaborado por el Laboratorio Radongal de la Universidad de Santiago de Compostela, ocho concellos de la zona tendrían un alto riesgos de exposición

La mayores concentraciones de radón se producen en el interior de los edificios que impiden su liberación a la atmósfera, así que “cuando inhalamos el radón, éste se descompone y produce partículas alfa radiactivas que impactan en los pulmones”, de ahí que sea la segunda causa de cáncer de pulmón según la Organización Mundial de la Salud.

Alta exposición

A lo largo de estos años Radongal ha realizado un “Mapa del radón en Galicia”, en donde se evidencian, según las mediciones realizadas en las viviendas, el nivel de exposición que hay en los concellos gallegos al gas radiactivo.
En este mapa se establece que ocho concellos de la comarca están expuestos en mayor o menor medida a altas concentraciones de gas radón: Carballo, Ponteceso, Malpica, Cabana, Laxe, Vimianzo, Muxía y Santa Comba.

Así, por ejemplo, de las 37 mediciones realizadas en viviendas en Carballo, el 27% supera el umbral de los 200 becquerelios por metro cúbico, considerado ya peligroso (la OMS lo cifra ya en 100 becquerelios por metro cúbico), si bien la Comisión Europea obliga a tomar medidas solo por encima de los 300. No obstante, la media carballesa es de 119,34. Sin embargo, es Malpica el concello de la zona que tiene una mayor concentración de radón en los estudios realizados por Radongal: 278,98 becquerelios, y el 80% de las viviendas estudiadas (5) superan el rango de los 200 y el 40% de los 300.

En Ponteceso, las viviendas analizadas (8) tienen un nivel medio de concentración del gas radiactivo de 206,68 becquerelios; así el 50% están por arriba de los 200 y el 25% por arriba de los 300. En Laxe, las viviendas que superan el rango máximo previsto por el estudio son el 33%, aunque en este caso solo se han realizado mediciones en tres inmuebles. El nivel de radón acumulado en el municipio laxense es de 173,45. En Santa Comba el 39,3% de las viviendas superan los 200 y el 10,7% los 300, si bien el nivel medio de las mediciones es de 120,18.

Por su parte, en Cabana, de las cinco viviendas incluidas en el mapa, el 20% está por arriba de los 200 becquerelios y otro 20% por arriba de los 300, si bien la media de concentración en el municipio es de 136,29. A pesar de que por porcentaje de viviendas afectadas Muxía y Vimianzo se consideran zonas de alta riesgo de exposición, las mediciones realizadas en estos concellos evidencian unos niveles muy inferiores a los de los municipios bergantiñanos: en Muxía la media del nivel de radón es de 55,64 y en Vimianzo de 88,26.

En Camariñas, Zas, Cee, Dumbría, Corcubión, Fisterra, A Laracha y Coristanco no hay ninguna vivienda que supere el nivel de los 200 –casi todos están por debajo de los 100– y en Cerceda el nivel de radón es de 88,68.