La semana empieza con un nuevo aumento de casos activos de Covid-19 en Carballo y A Laracha que desde el jueves (primer día que se dieron a conocer los datos) tienen una docena más de positivos. Los últimos datos confirmados por el Sergas indican que, a día de hoy, en Carballo hay 87 casos (diez más que el jueves y uno más que ayer) y en A Laracha, 35, tres más en 24 horas. Ambos municipios suman 122 casos, más de la mitad de los contagios que hay confirmados en la comarca.

En el Concello de Carballo apelan a la “responsabilidade individual” e insisten en la “importancia de que todas e todos adoptemos as medidas de prevención necesarias para frear os contaxios”. Lo cierto es que desde que entraron en vigor las restricciones en la capital bergantiñana, el número de personas que frecuenta los bares del centro ha disminuido considerablemente, dejando atrás las imágenes de terrazas abarrotadas de unas semanas atrás. Tanto la Policía Local como la Guardia Civil han reforzado su coordinación para controlar el cumplimiento de las medidas, especialmente el uso de las mascarillas y los horarios de cierre.

En A Laracha las restricciones se notaron ayer en la feria de Paiosaco, que tuvo menos vendedores y clientes de lo habitual. El Concello decidió reducir a la mitad el número de puestos que podían instalarse este domingo, por lo que solo asistieron unos 120 vendedores de productos alimenticios y de la huerta que se ubicaron con mucha distancia de seguridad en el recinto tradicional de la feria, vallado y con solo cuatro accesos para controlar el aforo. Tanto Protección Civil como la Policía Local estuvieron atentos para que todos los asistentes usaran correctamente las mascarillas y mantuvieran las distancias de seguridad y, a pesar de las limitaciones, la feria se vivió con normalidad.

El Concello larachés recuerda que está a disposición de los vecinos para “asistir, atender e acompañar ás persoas e familias que estean afectadas pola Covid-19, poñendo á súa disposición medios materiais e humanos, e sempre cumprindo estrictamente os protocolos de seguridade e a confidencialidade establecida na lei de protección de datos”.

En Santa Comba, el otro concello de la zona donde la Xunta impuso limitaciones, los casos activos bajaron este fin de semana después de quince días en alza. Actualmente hay 36 positivos (tres menos) lo que indica, según el alcalde, David Barbeira, que “os vecinos e veciñas de Santa Comba e co cumprimento das medidas de prevención e seguridade, estamos comenzando a controlar os gromos xurdidos nos últimos días”. El regidor también pide a los vecinos que no le den veracidad a los bulos que circulan por las redes sociales “con información irreal sobre o número de casos positivos” e insiste en que “o comercio e a hostalería de Santa Comba respecta e utiliza todas as medidas de prevención coa máxima responsabilidade” por lo que invita a consumir en los negocios locales. “Santa Comba é un lugar seguro e a súa xente exemplar”.

En Laxe el fin de semana los casos activos subieron hasta los once (dos más) que se suman a los confirmados en Camariñas (dos), Ponteceso (27 desde el 20 de agosto), Corcubión (1), Zas (2), Cee (12), Cerceda (4), Malpica (8) y Vimianzo, con tres personas de avanzada edad ingresadas en el hospital Virxe da Xunqueira de Cee.

En vista de la evolución de los casos activos en la comarca, los concellos con escasa incidencia por el momento continúan tomando precauciones. En Muxía, además de apelar a la responsabilidad individual, el Ayuntamiento anunció que esta semana continuará con las desinfecciones en las zonas de mayor tránsito de personas como farmacias, supermercados o parques. En Coristanco, donde la panadería Roiser anunció su cierre preventivo tras el positivo confirmado de una de sus repartidoras, la municipalidad apela a “colaborar activamente no cumprimento das medidas de prevención e higiene” y a la “responsabilidade individual para frear os contaxios”.