El comercio de Carballo se prepara ya para la apertura generalizada de puertas que tendrá lugar a partir del lunes con el inicio de la fase uno de las desescalada hacia la “nueva normalidad” en Galicia. Desde el Centro Comercial Aberto (CCA) están trabajando en dotar a sus asociados de un lote de equipos de protección y de desinfección cuyo reparto comenzará el lunes, pero también trabajan en  buscar fórmulas para sacarle el mayor provecho a la reapertura comercial a pesar de las limitaciones. 

En este sentido, la entidad quiere potencial la tarde de los sábados como jornada comercial a partir de ahora -solo contados comercios del municipio trabajaban los sábados por la tarde- y por eso ha invitado a todo el comercio del municipio, tanto al asociado como al no asociado, a tener un horario unificado por, al menos, los próximos quince días. Este horario de apertura es de lunes a sábado de 10.30 a 13.30 y por las tardes de 17 a 20 horas. “Son momentos de necesidad y hay que aprovechar la desescalada”, explica el presidente del CCA, Ricardo Pallas.

“Esto no quiere decir que alguien no pueda abrir o cerrar antes o después, pero lo que si pedimos o invitamos a todo el comercio es que durante estos horarios se mantengan abiertos”. 

Para concienciar y animar a los comercios locales a sumarse a este horario de apertura unificado, el CCA está preparando una campaña publicitaria, que será la primera que ponga en marcha tras la crisis sanitaria. 

Preparativos

Aunque llevan unos días trabajando con cita previa, los comercios carballeses se están preparando “a prisa y corriendo” para tenerlo todo listo para abrir sus puertas el lunes y pendientes de lo que pueda salir el domingo a medianoche en los boletines oficiales. “Estamos pendientes día a día porque suelen aparecer sorpresas los domingos a las 12.00 y siempre a esa hora estamos atentos desde la junta directiva para informar el lunes a primera hora a nuestros socios”, explica Pallas. 

Salvo estas sorpresas de última hora, los establecimientos comerciales ya tienen claras y en marcha las medidas generales: desinfección de las manos en la entrada de los comercios y entrega de mascarillas y guantes. Además, los comerciantes y empleados tendrán todos materiales de protección, los locales se desinfectarán al menos dos veces al día y de los espacios comunes o probadores con más frecuencia. 
También informa el presidente del CCA que muchas tiendas van a instalar sistemas de desinfección con color y vapor, especialmente en las que vendan ropa, que sería una opción para no dejar las prendas 48 horas en cuarentena. 

Comenta Pallas que por ahora no hay ninguna medida establecida 100% segura y que “la recomendación que tenemos es la de pasar calor, porque la temperatura muy alta mataría al virus. No obstante, eso no quita que prendas que se prueben los clientes y en especial las que vengan devueltas de ventas anteriores, no se dejen en cuarentena”. Lo único que queda pendiente es la entrega de la nueva señalización y cartelería, que están a la espera de recibir, así que arrancarán su actividad con carteles temporales.

Más allá de una u otra medida, destaca Ricardo Pallas que “todo el comercio está concienciado en ir adoptando las medidas efectivas y que estén claras desde la administración” y “vamos a ir poco a poco viendo cómo evoluciona”. A su vez, destaca que esta concienciación la tienen también los clientes y la han demostrado estos primeros días de funcionamiento con cita previa. “Todos tenemos que aportar. Desde el CCA pedimos que todos los que acudan a nuestros comercios lo han, como mínimo, con sus mascarillas y guantes”. 

Aforo

Al respecto de las restricciones de aforo del 30%, el presidente del CCA informa que dependerá del tipo de establecimiento o, más bien, de su tamaño.

“Excepto un par de establecimientos asociados, el control del aforo es fácil. En la inmensa mayoría de los casos podremos detectar con el control visual si hay más personas de lo recomendado”. Sin embargo, no descarta que se pueda estudiar la posibilidad de instalar algún tipo de señalización exterior para si se llega al límite del aforo, los clientes esperen fuera del local. “Hay que esperar a cómo vamos funcionando y nos adaptaremos a lo que nos pida el mercado”, concluye.