La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 no solo ha saldado con una veintena de víctimas mortales en la comarca, sino con el cierre de 57 empresas en la Costa da Morte, una por cada autónomo que se ha dado de baja en la Seguridad Social desde que comenzó el estado de alarma. 

Así se refleja en los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social referentes al mes de abril, en los que figuran 12.422 afiliados en el régimen de autónomos, frente a los 12.479 que había registrados como trabajadores por cuenta propia en febrero, cuando aún reinaba la antigua normalidad. 

Una de las primeras víctimas económicas de la pandemia fue el restaurante A Marina de Camariñas. En pleno confinamiento, el 17 de abril, anunciaron a través de las redes sociales que no volverían a abrir sus puertas pasada la crisis sanitaria. Debido a la incertidumbre y dando la temporada por perdida el responsable del local, Óscar Freire indicó que “es momento de tomar decisiones y buscar nuevos objetivos, nuevos retos y diferentes mercados”.  

Este es solo uno de las seis pequeñas empresas camariñanas que han cerrado desde que comenzó la crisis sanitaria, según los datos de afiliación de la Seguridad Social. A finales de abril se registraban en la localidad camariñana 408 afiliados como autónomos, aunque en general tienen una veintena más de personas dadas de alta que antes de que comenzará la crisis.

La situación provocada por el coronavirus también llevó al cierre de la tienda física de Menos 15, que a partir de esta tarde dejará su local en la calle Coruña de Carballo y continuará con la venta de ropa por las redes sociales. “Nos vemos obligados a cerrar el local debido a esta situación que nos supera”, señalaron desde el comercio en el momento de anunciar que dejarán su tienda desde. Carballo es precisamente el municipio de la zona más afectado por la disminución de los autónomos entre los afiliados a la Seguridad Social, con 15 empresarios menos; diez de ellos se dieron de baja solo en el mes de abril a pesar de que el gobierno abrió la mano con el estado de alarma y permitió a los autónomos cobrar una prestación si se veían obligados a cesar actividad y sin necesidad de darse de baja. 

Mazaricos también perdió ocho autónomos durante la crisis sanitaria y en Santa Comba y Cerceda son seis las empresas cerradas en cada municipio. En Malpica, Ponteceso y Cabana hay tres autónomos menos que en febrero, respectivamente, y en A Laracha las bajas del régimen de autónomos llegan a diez. En Vimianzo, Zas, Corcubión y Coristanco hay dos trabajadores por cuenta propia menos en cada municipio y en Cee, uno. 

No todos son bajas y empresas cerradas en la comarca. En Dumbría, Fisterra, Laxe y Muxía hay nuevas altas de autónomos en la Seguridad Social. En total, en solo dos meses la comarca ha perdido a 1.133 afiliados, algo que no ocurrió ni en los peores años de la anterior crisis económica.