La nueva realidad impuesta por el coronavirus está obligando al comercio y la hostelería de Carballo a adaptarse a condiciones que, hasta ahora, eran desconocidas o poco extendidas en unos sectores cuyo punto fuerte es la cercanía: las citas previas y el servicio a domicilio. Con estas dos condiciones se está reactivando ahora parte del comercio carballés tras casi dos meses de parón que ha puesto a los negocios del municipio contra las cuerdas

Aunque no son todos, varios pequeños comercios de Carballo comenzaron ya a funcionar con cita previa, como Alonso Moda, Atm Carballo, O barco dos soños o Sueño de Hadas. En este último negocio, por ejemplo, dan la posibilidad de reservar las prendas e ir a la tienda pidiendo cita previa para probarlas “con contacto cero con otros clientes”. Además, establecieron toda una serie de medidas para garantizar la seguridad de los clientes:   desinfección de los probadores tras cada uso, desinfección al momento de los artículos manipulados y la utilización por parte del personal de equipos de protección. 

En la Zapatería Esther, de la calle Desiderio Varela, también han dado la posibilidad a los clientes de hacer un pedido por teléfono e ir a recoger los productos con cita previa desde el lunes, al igual que en Akira Moda, que también hacen envíos a domicilio.  Otros negocios, en cambio, se preparan para abrir en los próximos días. Es el caso de A Fragua, que está realizando importantes cambios para hacer frente a la nueva situación, dejando el local de la calle Gran Vía dedicada a la moda infantil y centralizando ahora todos los servicios en su tienda de la Vázquez de Parga, que han preparado en los últimos días para esta nueva fase. 

En Amai Store, de la calle Valle Inclán, si bien esta semana comenzaron a funcionar con cita previa, no será hasta el lunes que abran sus puertas mientras “estamos preparando la tienda para que todo esté según la normativa vigente”. 

Servicio a domicilio

En cuanto a la hostelería, ya son varios los establecimientos que han anunciado que habilitarán un servicio de comida a domicilio que, hasta el momento, solo prestaban contados locales en Carballo, lo que les ha permitido trabajar -aunque no a pleno rendimiento- incluso en la fase más aguda de la crisis sanitaria.

En el restaurante Pementa Rosa pondrán en marcha este fin de semana, por primera vez, un servicio de pedidos con recogida de comida previa cita vía telefónica. Pero lo harán con limitaciones, según explica Rocío Martínez, responsable del local: “Debido a falta de proveedores, os pedidos estarán suxeitos ás existencias, además só unha única persoa, e con todas as medidas de seguridade que nos piden, se encargará de preparalos para evitar posibles contaxios”. 

Así, el servicio de recogida de este local ubicado en la calle Reus solo estará disponible los viernes, sábados y domingos hasta que se acaben las existencias y con un menú específico que se puede consultar en sus redes sociales. Además, en el establecimiento ya se están preparando para la nueva normalidad, con más separación entre las mesas, alfombras bactericidas en las entradas, purificadores de aire y barajan la posibilidad de entregar un bote de gel hidroalcohólico para cada comensal o bien dispensadores automáticos. 

En la cervecería San Juan, este viernes de 19 a 23 horas abrirán sus puertas para la recogida de pedidos que se realicen vía telefónica de un menú especial creado para la desescalada. En Mmm! Xeados se adelantaron ya a esta tendencia y el 13 de marzo pusieron a disposición de sus clientes una servicio a domicilio tanto para postres como para helados, sin coste para los pedidos mínimos de 15 euros dentro del casco urbano. También en A Esmorga este fin de semana volverán a prender sus fogones para atender pedidos vía telefónica o email y recogida en el establecimiento los días viernes, sábado y domingo.

Transformación digital

Además de estas nuevas formas de venta y servicios, el coronavirus ha obligado a los negocios de Carballo a acelerar la transformación digital. En Zocas, el cierre provocado por el estado de alarma impulsó la finalización y lanzamiento de su página web zocas.es, con la que se han mantenido operativos durante el confinamiento . “Seguimos vendiendo online -explica Germán Riveiro, gerente del comercio- pero solo es el 10% de lo que vendíamos en tienda”, pero matiza que su producto (las zapatillas deportivas) “no es un producto de primera necesidad y ahora se tienen otras prioridades”. A pesar de su importante presencia online, considera que las principales cualidades de su empresa que son cercanía, hacer las cosas diferentes y la atención al cliente es algo que se aprecia más en la tienda física y por eso no duda en afirmar que “vamos a intentar poner todo de nuestra parte para que la gente siga acudiendo a nosotros”. 

Los comercios que no tienen tienda online se han volcado en trabajar las redes sociales, recibiendo pedidos y haciendo envíos a domicilio, como Akira Moda, que se apuntó a la venta telemática para tratar de conseguir algo de liquidez y obtuvo una muy buena respuesta. 

Hasta las librerías, como Punto e Coma, apostaron durante el confinamiento a la venta telemática y es una modalidad que “mantendremos para siempre”, asegura Miguel Mosquera. “Al no tener página web dedicada a la venta de libros fue todo a través de las redes sociales y el Whatsapp -comenta-  y fue una pasada la cantidad de envíos que se realizaron para Carballo”, aunque “no es un volumen suficiente para tener ganancias, pero nos mantuvo activos y en contacto con la gente. Fue un chute de energía recibir esos pedidos”. Pese a que pueden abrir desde el lunes, esta librería trabajará con cita previa esta semana y desde el próximo  lunes abrirán en horario reducido entre dos y cuatro horas al día.