Las obras de remodelación del Museo de Bergantiños que empezarán en las próximas semanas serán la oportunidad perfecta para que el Concello de Carballo dé un nuevo concepto a las instalaciones turísticas.

Por el momento no hay nada en firme, pero la intención del concejal de Turismo, Xosé Regueira, es que la oferta cultural y turística del Museo de Bergantiños sea única en el entorno.. “Tenemos que sentarnos a poner ideas, pero no tendrá absolutamente nada que ver con la oferta actual, ni siquiera en el ámbito de la provincia”, avanzó el edil.

Más dinamismo

Actualmente en la antigua cárcel del siglo XIX la oferta está centrada en la historia de Carballo además de en la cultura, la historia y las costumbres de las tierras bergantiñanas. No obstante, desde la concejalía de Promoción Económica y Turismo entienden que el museo debe tener un nuevo concepto que lo haga más dinámico y anime las visitas.

Para permitir organizar toda la actividad del área en los próximos meses –el Carballo InterPlay, Rexenera Fest, Carballo por Etapas– las obras de rehabilitación del Museo de Bergantiños empezarán no esta semana, sino la siguiente, afirmó Regueira.

La actuación permitirá mejorar la ventilación y la climatización en el interior del edificio con la instalación de un nuevo sistema más eficiente que el actual. También se sustituían las luminarias y se revisará la instalación eléctrica.

Otra parte importante del acondicionamiento interior es la reforma de los aseos en los que se instalará nueva fontanería, saneamiento, electricidad e iluminación; nuevos alicatados y solados, así como la instalación de nuevos aparatos sanitarios.

El proyecto de rehabilitación patrimonial del arquitecto Fernando Añón incluye, por otro lado, el diseño y la construcción del mostrador de recepción y atención al público y la sustitución de la cubierta del actual patio cubierto –para evitar vibraciones–, en el que se incorporará un falso techo de vidrio.

Para completar la actuación en la zona que ocupa el Museo de Begantiños se instalará una banderola de señalización; puertas correderas automáticas de vidrio en los accesos de la planta alta y baja, y bancos en la entrada exterior del edificio. En el exterior se repararán las grietas existentes y se pintarán las fachadas.

Además, se desmontarán las rejas metálicas para galvanizarlas en caliente y protegerlas así de la corrosión. Tras su colocación se sellarán las uniones para evitar la penetración del agua en las paredes. El proyecto también prevé la limpieza y reparación de los canalones, alguno de los cuales será reubicado para darle una pendiente correcta, y se elevará unas de las lozas de piedra del pavimento de entrada exterior, en la que se acumula el agua de lluvia. Está prevista la sustitución de las carpintería y los cristales de las ventanas de las oficinas.