La regularización catastral que está realizando desde hace tres años el Ministerio de Hacienda para poner al día nuevos inmuebles y ampliaciones de los ya existentes afectará a lo largo de este año y buena parte del próximo a Carballo. Desde el 23 de febrero la Dirección General del Catastro está aplicando esta revisión de oficio en la capital de Bergantiños –si bien en la práctica aún no está en marcha– aunque desde el Concello estiman que las altas “no sean muy significativas porque en Carballo la gente suele ser muy responsables con estas cuestiones”, en palabras de la concejala de Facenda, Belén Lendoiro.

La mayor incidencia de esta regularización de Catastro podría darse en los inmuebles urbanos, ya que en el rural, según explica Lendoiro, solo hay una granja que ya está dada de alta y una cooperativa que no se ve afectada, según valoraron en el departamento municipal de Facenda. Y es que cabe recordar que una de las novedades de este procedimiento – y que es el que ha levantado más ampollas– es la inclusión en el IBI de las instalaciones agrarias como establos, naves o cobertizos, estén en uso o no, que hasta ahora estaban exentas de pagar el impuesto.

Desde el pasado mes de febrero está en marcha en el municipio el proceso de revisión que durará hasta 2017

Destaca además Lendoiro que desde 1998 el convenio entre el Concello y la Gerencia Territorial del Castastro para que se puedan realizar en sede municipal las altas en el padrón del IBI urbano ha facilitado a los vecinos los trámites para tributar por las propiedades de las que son titulares.

A la vista de este convenio, el pasado ejercicio se tramitaron cerca de 1.500 altas nuevas en el impuesto sobre bienes inmuebles tanto de naturaleza urbana como rústica, y se enviaron a la gerencia catastral un millar de movimientos de alteraciones jurídicas por transmisiones de dominios, cambios de titularidad, variaciones en los porcentajes de titularidad o comprobación de los valores catastrales. Teniendo en cuenta estos números Lendoiro opina que “no va a haber grandes números” después de la regularización que acabará a finales de julio del próximo año, aunque matiza que habrá que esperar que Catastro haga públicos los resultados.

No obstante, recuerda que los vecinos que se vean afectados podrán presentar alegaciones en un plazo de 15 días desde que reciban la  notificación.

En caso de no hacerlo deberán pagar 60 euros de la tasa de regularización catastral, cuyos detractores han bautizado como “catastrazo” al considerar que tiene un claro objetivo recaudatorio. Al respecto, cabe recordar que en varios municipios de la zona se han debatido mociones rechazando esta tasa y la regularización catastral de bienes rurales, para los que piden la exención del impuesto.

El último Concello en el que se intentó aprobar una moción  presentada por el PP sobre el asunto fue en Zas, aunque no fue aprobada su urgencia, por lo que ni siquiera se discutió y en A Laracha el tema de debatirá en el próximo pleno a instancias del BNG.

Además

No es Carballo el único municipio de la zona que este año estará bajo la lupa de los técnicos de la Dirección General del Catastro. La regularización se aplicará hasta el verano de 2017 en Camariñas y Cee, mientras que en Cerceda acabará en noviembre de este año tras ponerse en marcha en julio de 2015. Asimismo, en Corcubión, Laxe, Ponteceso y Dumbría el proceso de regularización acabó ya a finales de marzo tras iniciarse a finales de 2014.

Ya en los pasados ejercicios la revisión se realizó en A Laracha (a lo largo de ocho meses durante 2014), Cabana (en el mismo período), Coristanco, Malpica y Vimianzo. En todos estos casos la regularización tampoco afectó sustancialmente al Catastro, ya que en A Laracha las altas registradas en el IBI urbano (solo residencial) fueron 262, en Malpica, 92; en Vimianzo, 25; en Cabana  107 y en Coristanco, 24.