El funcionamiento de los bolardos instalados en las calles Desiderio Varela y Colón centro buena parte del largo pleno de más de dos horas y media que celebró la noche del lunes la corporación de Carballo. Un pleno en el que el gobierno reconoció que la situación de los pivotes es mejorable, en lo referente a la señalización y ordenación, pero cuya instalación consideran un acierto, porque “es el sistema que garantiza la seguridad en todo el ámbito”, en palabras del alcalde, Evencio Ferrero y por eso rechazaron la moción conjunta de la oposición.

A pesar de la demostración que el técnico municipal realizó la pasada semana sobre el funcionamiento de los bolardos en la Desiderio Varela, la oposición insistió en que el sistema no acaba de funcionar correctamente, además de que la señalización es inadecuada –cuando no inexistente, como en la Colón–.y que no están regulados en la ordenanza.

“A pesar de las demostraciones, los bolardos funcionan ocasionalmente bien y otras veces no”, declaró la portavoz socialista, Mari Carmen Vila, que, además, indicó que la señalización de los bolardos no es visible para los conductores y que “incluso cuando se va a pie cuesta trabajo verla”. La portavoz de TEGA, Estefanía Canosa, se preguntó si no fue a raíz de la moción de la oposición y del último incidente que se registró en la Desiderio Varela que se colocaron los sensores “porque lo que tenemos claro es que o no estaban o no funcionan”.

El BNG tumbó la moción conjunta de PP, TEGA y PSOE en la que la que exigían una solución definitiva a los accidentes en los bolardos, por considerar que la instalación de los pivotes fue un acierto

El popular Aurelio Núñez también insistió en que es necesario buscarle una solución a la señalización asegurando que “la señal tiene que verse antes de entrar en el cruce”.  También hizo referencia a la necesidad de revisar la ordenanza y recordó que la elaboración de la estrategia de movilidad tenía que ser anterior a la instalación de los pivotes “y esperamos que aporte soluciones”.

Calle Colón

Si bien la moción opositora estaba centrada en los bolardos de la Desiderio Varela, el incidente que tuvo lugar el domingo tras la feria hizo inevitable que también se debatiera por los bolardos de la calle Colón.  En caso de la Desiderio Varela el gobierno insistió que los sensores están colocados en una zona de tres metros antes y después de los pivotes desde que se instalaron los mismos.

No obstante, el concejal Lois Lamas sí reconoció que en la Colón los sensores solo están en la entrada desde la calle Valle Inclán, que es como está pensada la circulación para los residentes, a pesar de que los días de feria –cuando el vial está abierto al tráfico durante la mañana–funciona en sentido contrario.

Explicó Lamas que estos bolardos están programados los días de mercado para subir a las 15 horas y que fue precisamente en ese momento cuando uno de los vendedores de la feria intentó salir de la calle hacia la Cervantes, registrándose el incidente. Es decir, que si la cinta magnética estuviera colocada también en esta zona, el accidente, en teoría, no se habría producido. “Los  bolardos están funcionando bien, aunque puede hacer algún problema puntual”, manifestó. Tras las declaraciones del concejal nacionalista, la oposición  recordó y criticó que en la calle Colón no hay ninguna señal que indique el horario de los bolardos y tampoco el sentido de la circulación. “Reconocemos que hay que continuar con la mejora de la señaléctica y de la propia ordenanza, pero no compartimos que sea un error su colocación”, concluyó el regidor local.

Vila de Negreira

Otro de los temas que consumió muchos minutos de debate fue la otra moción de PP, TEGA y PSOE sobre la prolongación de la Vila de Negreira hasta la AC-552, que tampoco salió adelante. La oposición insistió en que no se justifica la reducción del ancho de una parte del vial –que pasa de 20 a 16 metros– y que esta modificación retrasa su ejecución que “es fundamental para el desarrollo de nuestro pueblo”, dijo Vila, y para dar salida al tráfico pesado del polígono y sacarlo del casco urbano, según apuntó Núñez.

El centrista José Bello Pallas dijo que no hay informes técnicos justificando la reducción y fue más allá afirmando que para el derribo de una parte centro social para darle salida a la comarcal no es necesario modificar el PXOM. ”No existe ningún informe que diga que esta vía no es viable tal y como está”, expresó Pallas y continuó: “Lo que más sorprende es que lo descargan todo en los técnicos. Así le ahorramos dinero a los carballeses renunciando toda la corporación porque ya lo hacen todo los técnicos”, ironizó.

La concejala de Planificación Urbana, Milagros Lantes, insistió en que para desarrollar el vial tal y como está en el PXOM habría que hacer un plan especial cuya tramitación llevaría el mismo tiempo que la modificación que se está realizando, con el añadido de que con el cambio del Plan Xeral se da salida a la AC-552.  Sobre el ancho del tramo, afirmó que el arquitecto municipal dijo que con 16 metros era suficiente; “yo no soy arquitecta y acepto lo que me digan los técnicos”, zanjó.

La oposición acusa al ejecutivo local de “falta de consideración”

La oposición carballesa tampoco logró sacar adelante su moción para que se convocara la comisión de Urbanismo para explicar las modificaciones del PXOM. Si bien el arquitecto Alfredo Garrote compareció el martes en la comisión informativa a petición del gobierno para informar de todos los cambios previstos, los tres partidos de la oposición criticaron la forma y el momento en el que se dieron las explicaciones. “No era el sitio, no contábamos con el pliego técnico ni con el tiempo para estudiar las modificaciones, no fue una comisión para el PXOM sino que aprovecharon la moción para que el técnico diera las explicaciones”, dijo Vila, lamentando la “falta de consideración” del gobierno y el “agravio comparativo” respecto a las corporaciones anteriores. “Nos toman por tontos”, criticó Canosa, y Núñez exigió “información, transparencia y colaboración”. Lantes defendió que “se hizo lo mismo que con las modificaciones del PXOM de 2003” y que “no se trató ni mejor ni peor” a los concejales.