Poco marisco, y muy caro, se dejó ver ayer en las pescaderías de la plaza de abastos de Carballo. Y es que la escasa oferta de estos manjares navideños debido al mal estado del mar de las últimas semanas ha supuesto que se alcancen ya precios prohibitivos, no solo para los bolsillos de los vecinos, sino también de los pescaderos. “No podemos con estos precios”, aseguraba al mediodía de ayer Rosa Mari Carabel, de la pescadería Antonio, que comentaba que la mayor parte del marisco para Nochebuena (en especial el de más calidad) que está vendiendo es por encargo.

De hecho, grandes ejemplares de centolla y de bogavante (de dos o tres kilos, por lo bajo) que ya tenían dueño se trasladaban ayer por los pasillos del mercado, ante la mirada curiosa de varios clientes. El kilo de estas centollas se vendió a 40 euros, y el de bogavante (los únicos que había en toda la plaza), a 50 euros.

Las centollas y bogavantes que había en la plaza eran para encargos | LA PRENSA DE CARBALLO

Cigalas a 100 euros

Pero no fueron estos los mariscos más caros de la plaza carballesa. Las cigalas –que se dejaron ver poco– se vendieron a 100 euros el kilo. Hoy habrá más marisco para Nochebuena, pero solo para los que pidieron con antelación. Para cubrir los encargos también habrá camarones (145 euros el kilo) y santiaguiños, a 200 euros el kilo; “nunca antes los compré tan caros”, dice Carabel. Los percebes, en cambio, brillaron por su ausencia.

En la pescadería Luisa también se lamentaban por las flojas ventas de marisco. “Está muy caro y hay muy poco, a ver si mañana (por hoy) va mejor”, apuntaba su responsable.

El aumento de los precios, no obstante, afectó a todos los productos del mar. La lubina, por ejemplo, estaba ayer en la plaza a 35 euros el kilo (el día anterior se llegó a vender a 47 euros el kilo), el lenguado, a 23, la merluza y los salmonetes, a 19 euros, el rape a 22, y las vieiras hasta en 14. Las almejas, como siempre, cotizaron a 30 euros el kilo y se ha vendido mucha. Ante estos precios, los vecinos recurren al cordero o el cabrito, mucho más baratos.