Después de una Nochebuena con precios de escándalo, las buenas condiciones del mar de la última semana han permitido que los precios del marisco se moderen en el mercado municipal de Carballo para la cena de Nochevieja. A diferencia del jueves, ayer no hubo tanto marisco en la plaza de abastos –para hoy se espera más– pero al menos, lo que había era mucho más accesible.

Los percebes, de llegar a superar la semana pasada los 200 euros, ayer se podían encontrar en la plaza entre 55 y 90 euros el kilo “y de los buenos, de los grandes”, afirmaban desde la pescadería Belén. El kilo de la centolla grande bajó unos 10 euros respecto a Nochebuena costando en los últimos días 30 euros el kilo y hasta 15 euros la pequeña, si bien ayer brillaban por su ausencia, pero para hoy sí habrá, en especial para cubrir los muchos encargos realizados.

Mucha almeja y mejillón

Las almejas también bajaron un poco de precio. La babosa, que es la más cara, cotizaba en el mercado a 25 euros el kilo, y la blanca, a 14 euros. El mejillón, en cambio, estaba al precio de siempre en pescadería Luisa. “Almejas y mejillón hoy es lo que más hemos vendido. Para mañana (por hoy) también tenemos muchos encargos de nécoras, centollas, almejas babosas y pinchos de mariscos”. No obstante, matizaban en este negocio que las ventas fueron mayores para Nochebuena, a pesar de los elevados precios que las de Nochevieja.

En la pescadería Santi indicaban que iba mucho mejor la venta de marisco que de pescado, si bien ayer fue una jornada “tranquila” en el mercado. En este puesto un gran mero se vendía a 50 euros el kilo (pesaba unos seis) y el rape, a 25 euros el kilo.

Uvas

Los que se acercaron al mercado ayer, además del pescado y la carne –las carnicerías no daban a basto– lo que más buscaban eran las uvas para las campanadas de Nochevieja. En la frutería del mercado se vendían ayer las uvas negras a 3,50 euros el kilo y las blancas sin semilla a 4,50 el kilo. “Están muy ricas, muy dulces”, aseguraban en la frutería Mitos.

Más baratas estaban las uvas en los puestos ambulantes de la feria dominical, donde se despachaban a 2,50 euros el kilo. En el feirón, que se llenó de personas a lo largo de la mañana, abundaban además los frutos secos, en especial las castañas (hasta 5 euros el kilo), y a un precio similar se ofrecían las nueces.