“Queremos agradecer a todos nuestros colaboradores el especial esfuerzo que están haciendo en estos momentos tan difíciles para todos. Sabemos que la industria de la alimentación es esencial en esta crisis y nuestra responsabilidad es asegurar un suministro eficiente a millones de familias que siempre han confiado en nosotros para su alimentación. Más aún ahora en estas circunstancias en las que nuestros productos resultan especialmente necesarios”. Así lo afirmó hoy Manel Calvo García-Benavides, CEO del Grupo Calvo, la conservara carballesa que anunció que ampliará su plantilla para aumentar la producción y asegurar el abastecimiento de conservas tanto en Italia como en España mientras dure el estado de alarma.

Entre las principales medidas puestas en marcha para afrontar la mayor demanda generada por la crisis del coronavirus, la conservera gallega está reforzando y ampliando su plantilla llevando a cabo nuevas contrataciones, alrededor de 50 personas, para abrir un turno adicional de fin de semana. 

El Grupo ha anunciado que abonará una prima especial a todos los colaboradores de la planta industrial de Carballo por su compromiso en estas circunstancias tan complejas. “Desde el comienzo de la crisis, la industria de la alimentación y de la distribución han resultado ser esenciales para garantizar la máxima normalidad en el suministro de productos alimenticios. Las conservas especialmente juegan un papel importante por ser productos muy nutritivos, que no requieren refrigeración, fácilmente almacenables y con una amplia fecha de consumo preferente”, explican desde el Grupo.

Además de incrementar y asegurar la producción, entre las prioridades de Grupo Calvo en estos momentos está garantizar un entorno laboral seguro para sus más de 550 empleados de la planta de Carballo. En este sentido, la compañía ha implantado desde hace días un protocolo con medidas que incluyen, la limpieza exhaustiva de las zonas de trabajo, entradas escalonadas, distintos turnos de comedor que garantizan la distancia de seguridad entre comensales o tomar a diario el control de temperatura de las personas a la entrada de fábrica, para minimizar al máximo los riesgos de contagio y asegurar unas condiciones de trabajo seguras para todos.