Con el inicio de la fase uno del plan de desescalada para entrar en la “nueva normalidad” podrán empezar a abrir los alojamientos turísticos, aunque cumpliendo restricciones que harán muy complicada su operatividad. Es por eso que muchos hoteles y albergues de la zona descartan abrir sus puertas a partir del lunes y, de hecho, algunos apuntan que seguirán cerrados, al menos, hasta julio. 

Es el caso del Balneario de Carballo. Su gerente, Ramón Fernández, fue uno de los primeros que abogó por cerrar los balnearios incluso antes de que se decretara el estado de alarma y así lo recuerda: “Lo llevo diciendo desde el minuto cero. Debe primar la salud sobre lo económico” y asegura que es un planteamiento que sigue estando vigente a día de hoy cuando parece que se está haciendo justo lo contrario. 

Fernández considera que abrir los hoteles y albergues con la situación actual no es prudente, sobre todo por la poca concreción, ya no solo de las medidas que tendrán que tomar para asegurar la salud de empleados y clientes, sino porque no se sabe, con certeza, el alcance del virus ni cuantos contagiados reales hay. “Es jugar a la ruleta rusa. Abres tus instalaciones pero ¿cómo sabes si hay algún positivo entre los huéspedes?”, se pregunta y plantea: “¿Qué haces con un cliente que llega a las once de la noche al hotel, le mides la temperatura y te da más de 37,5 grados? ¿Le dices a las once de la noche que no puede entrar en el establecimiento?”. 

Además, recuerda que en el caso del balneario de Carballo la situación es aún más complicada porque el 95% de los clientes que recibe de todas partes de España y de la comunidad son personas de riesgo, es decir, mayores de 60 años. Por eso, insiste que hasta que no se clarifique más la situación o hasta que al menos haya un tratamiento seguro contra el Covid-19, el balneario no abrirá sus puertas. 

Matiza Fernández que lo único que obligaría a retomar la actividad en las instalaciones a medio plazo es que se levante la actual suspensión de los viajes del Imserso, vigente hasta el 30 de junio. “Si vuelve la actividad del Imserso entonces tendremos que abrir sí o sí, porque tenemos un contrato y si lo incumplimos ya no podríamos volver a contratar con la Administración del Estado”. Pero incluso si llega ese momento, afirma: “abriremos con unos mínimos”.  “Sé que no abrir parece que es lo más fácil, pero es lo más prudente”, zanja. 

Movilidad cero

En el hotel Playa de Laxe tampoco prevén comenzar a funcionar durante la fase 1 de la desescalada y estiman que abrirán, como muy temprano, a finales de junio o principios de julio. En este caso, más que una falta de concreción o de seguridad, el problema son las restricciones que aún existen para moverse. “Con movilidad cero, ¿a quién vamos a alojar? ¿A los vecinos del pueblo?”,  manifiestan desde el establecimiento hostelero.  

Del Hotel Punta del Este de Carballo tampoco hay noticias de su reapertura, aunque sí pusieron     a disposición las reservas de su establecimiento de turismo rural Casa Roncudo, de Corme. “Tras la situación actual nos enfocamos en ofrecer aquello que se adapte a la nueva normalidad tras el Covis-19”, explican. 

En el Hostal Río Sil están abiertos desde abril cuando el Estado declaró al establecimiento como servicio esencial alojando a trabajadores que se desplazaron a la zona para prestar otros servicios esenciales.

Equipos de protección

En el hotel Bela Fisterra y el albergue Bela Muxía tienen la intención de abrir cuanto antes, pero por ahora no tienen los medios para hacerlo. Según explica Ania Alonso, gerente de ambos establecimientos, están pendientes del aprovisionamiento de los equipos de protección, algo que se les está haciendo cuesta arriba. “Ahora es lo más complicado incluso con diferentes proveedores”.

“El primer paso para abrir es el aprovisionamiento. Después, en función de las reservas, seremos los primeros en estar ahí”, concluye Alonso.  

A la espera de los protocolos de actuación

Para planificar su apertura, el día que llegue, los hoteles y albergues de la zona están a la espera de recibir los manuales con las indicaciones para cumplir con las normas de seguridad y sanidad para luchar contra el coronavirus, elaborados por el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE). Los borradores de estos manuales están ya empezando a llegar a los establecimientos y otros esperan tenerlos ya hoy.

Según lo que ha trascendido hasta ahora, además de las limitaciones de aforo, el cierre de zonas comunes y la utilización de equipos de seguridad, no se podrán compartir los ascensores con otras unidades familiares, no habrá prensa y los elementos decorativos y de regalos se reducirán a la mínima expresión. En la elaboración del protocolo para los albergues que se aplicará a toda España participó el Bela Muxía, y en él se han incluido muchas de las cuestiones planeadas por el albergue muxián.