La construcción de nuevas naves en el polígono de Bértoa va viento en popa. El lunes el gobierno carballés dio el visto bueno a una nueva licencia de obra, la tercera en lo que va de año.

En este caso, las instalaciones que se construirán en la calle Seixo del polígono carballés tendrán la función de almacén, además de albergar las oficinas de una empresa de construcción. Los otros dos permisos que se aprobaron en enero servirán para la ejecución de naves destinadas a un taller de automóviles y para almacenar materiales y herramientas de construcción.

Sumadas a las licencias de obra que se aprobaron el pasado año, las nuevas naves que se están ejecutando o que empezarán a construirse en breve alcanzan la veintena. En total, desde que Xestur puso en funcionamiento la segunda fase del polígono hace ya siete años, el Concello de Carballo ha aprobado licencias para la construcción de 57 naves industriales, generando así una importante actividad empresarial en el polígono carballés, que es uno de los más demandados de Galicia.

El gobierno autorizó la ocupación de la segunda nave de Gallega de Mallas y concedió una nueva licencia de obra para un almacén de construcción en la calle Seixo, la última de las nuevas naves en el polígono de Bértoa

Y mientras unas naves empiezan a construirse, otras ya están listas para ocuparse, como sucede con la segunda nave de Gallega de Mallas, a la que el gobierno concedió el permiso de primera ocupación. La sede de la empresa del larachés Manuel Añón funciona ya desde el año pasado con una línea de producción.

Frente a este ritmo de actividad, los empresarios de Carballo ya demandan a Xestur la ejecución de la tercera fase del polígono. Desde la Asociación de Xóvenes Empresarios de Bergantiños (Axober) manifestaron su “apoio incondicional” al acuerdo plenario adoptado para instar a la Xunta a iniciar los trámites para llevar a cabo esa ampliación.

Consideran que de seguir el ritmo de ventas de la actualidad, “o solo esgotaríase antes de dous anos”, por lo que es necesario ser previsores y ponerse manos a la obra, más teniendo en cuenta que una tramitación administrativa de este tipo necesita al menos cuatro años para materializarse. Sin embargo, por ahora Xestur no está por la labor, y así lo dejó claro la responsable de la Zona Norte, María Doporto en su última visita a Carballo.