La factura eléctrica y su subida varias veces al año no es un asunto que solo afecte a los hogares. También los ayuntamientos se ven afectados por los precios de la energía eléctrica y, al igual que sucede en las viviendas, el suministro se lleva una buena tajada de los presupuestos municipales.

Los concellos de la Costa da Morte pagan al año más de 4,76 millones de euros en energía eléctrica o al menos es el global de lo que tienen previsto en los presupuestos municipales para este concepto. Entre los ayuntamientos que más pagan por la electricidad están Cerceda, Carballo y A Laracha, acercándose o ya superando el medio millón de euros cada año, como el municipio cercedense en cuyo presupuesto hay una partida de 572.000 euros para este servicio. Carballo y A Laracha, por su parte, gastan al año en suministro eléctrico 425.023 y 414.500 euros, respectivamente y muy cerca está Santa Comba, con otros 402.500 euros anuales.

Es el suministro básico que, de lejos, más cuesta a los ayuntamientos de la Costa da Morte

En el otro lado de la balanza –el de los ayuntamientos que menos pagan– está Corcubión, con 65.200 euros (presupuestados en 2015) y ya muy por arriba, Laxe con una factura eléctrica anual de 113.000 euros. Y entre estos dos extremos están el resto de los concellos cuyo gasto en electricidad varía entre los 170.000 euros que pagó Ponteceso el pasado año y 362.860 euros previstos en los presupuestos de Vimianzo de este ejercicio para hacer frente a este gasto corriente.

El suministro eléctrico es, de lejos, el servicio básico por el que más pagan las municipalidades y muchas de ellas, consciente de la tajada que la factura eléctrica se lleva de los presupuestos, se han puesto manos a la obra para lograr un necesario ahorro energético. Uno de ellos es Carballo.

El municipio carballés tomó dos medidas clave para lograr el ahorro energético: por un lado concesionó el servicio y el mantenimiento de alumbrado público y, por el otro, se cambiaron 7.500 luminarias del alumbrado público que fueron sustituidas por bombillas LED, con el objetivo de lograr un ahorro del 80 por ciento. De hecho, en los dos últimos años la partida que el Concello carballés destina a suministro eléctrico ha bajado en más de medio millón de euros, pasando de 936.000 euros en 2014 a los poco más de 425.000 euros de este año.

Otros ayuntamientos de la zona también han tomado medidas para fomentar el ahorro energético recurriendo para ello a las subvenciones del Inega o pagando las inversiones necesarias a cargo de diversos fondos, como el de Compensación Ambiental, como, por ejemplo, hizo Malpica que este año utilizó más de 72.000 euros de ese fondo para sustituir las luminarias del paseo marítimo por unas LED, con el objetivo de reducir una factura que hasta ahora ascendía a 283.000 euros.

En A Laracha también están apostando por el ahorro energético con la instalación de calderas de biomasa en la piscina y en el campo de fútbol municipal, lo que supondrá una inversión de 170.000 euros y un ahorro de energía del 30 por ciento.


El gasto anual en combustible es superior al millón de euros

Otro gasto importante que asumen las arcas municipales todos los años es el de combustible y carburante, superior al millón de euros en los diecisiete concellos de la comarca. Carballo es el que más gasta en este concepto en toda la comarca, llegando casi a los 196.000 euros al año.

Un poco menos gasta el Concello de Santa Comba (138.500 euros al año) y el resto de los ayuntamientos están muy por debajo de los cien mil euros anuales: Camariñas, 84.000; Cerceda, 77.100; Coristanco, 58.200; Cee, 40.000; A Laracha, 33.000; Muxía, 70.000; Vimianzo, 88.300; Cabana, 37.005; Corcubión, 11.800; Dumbría, 30.000; Laxe, 33.572; Zas, 40.200; Malpica, 36.150; Ponteceso, 49.400 y Fisterra, 28.000 euros.

Asimismo, las facturas en concepto de comunicación (telecomunicaciones y postales) ascienden en toda la comarca a 619.749 euros, siendo nuevamente Carballo el ayuntamiento que más fondos gasta en este concepto, 135.000 euros programados para 2016.