Los jueces de Carballo y Corcubión concedieron entre enero y septiembre del pasado año un total de once órdenes de protección solicitadas por las víctimas de la violencia de género en la Costa da Morte. Estas órdenes especiales de protección adoptadas son menos de la mitad de las pedidas en esos primeros nueve meses del año (25), mientras que las desestimadas suman 14.

En la mayor parte de los casos, estas órdenes judiciales que incluyen medidas de protección y seguridad especiales para las víctimas fueron incoadas en los juzgados carballeses (17), que resolvieron adoptar ocho órdenes y denegar nueve, en tanto que en Corcubión se solicitaron ocho, concediéndose tres y denegándose las otras cinco. Más de la mitad de las solicitudes se presentaron entre junio y septiembre, quince concretamente, mientras que solo seis se hicieron en el primer trimestre y cuatro en el segundo. Otro dato reseñable es que de las 25 peticiones de protección especial, 23 fueron presentadas por las propias víctimas y solo en dos ocasiones las pidió el Ministerio Fiscal.

Aumentan las denuncias
Asimismo, de los datos sobre violencia de género del tercer trimestre publicados recientemente por el Observatorio contra la Violencia de Género destaca el notable incremento de las denuncias con respecto al resto del año. De hecho, solo entre junio y septiembre se tramitaron en los juzgados de la zona casi la misma cantidad de demandas que en los seis primeros meses de 2015. En el último trimestre evaluado fueron 42 las denuncias por violencia machista frente a las 47 que hubo entre enero y junio, para completar las 89, un 8,5% más que las registradas en el mismo período de 2014.

Esta alza en las demandas supone que hasta septiembre una media de diez mujeres denunciaron al mes ser victimas de algún tipo de violencia machista frente a los juzgados, de las que casi ocho lo hicieron en la sede judicial carballesa.

En prácticamente todos los casos, fueron las propias víctimas las que denunciaron ante las fuerzas de seguridad sus casos y solo en una ocasión lo hicieron directamente ante los juzgados. El resto de las denuncias se tramitaron por un parte de lesiones (cinco) o por la denuncia de un familiar (solo una vez), sin que la policía se haya visto obligada a intervenir en ningún momento a lo largo del año.

Estas denuncias obedecieron a la comisión de 83 delitos. Nuevamente, los más denunciados fueron los casos de lesiones y malos tratos tipificados en los artículos 153, 173 y 148 del Código Penal cuya condena supone penas de cárcel de entre seis meses y un año para los agresores.

Un total de 62 de estos delitos se denunciaron en Carballo y solo en cuatro ocasiones en Corcubión. Sin embargo, en la sede judicial corcubionesa la mayor parte de las denuncias tramitadas (once) obedecen a delitos contra la integridad moral.

Los quebrantamientos de medidas se denunciaron en tres ocasiones, solo una vez el quebrantamiento de penas y dos de los delitos fueron contra la libertad.
Frente a estos casos de violencia de género, los jueces de la zona decretaron medio centenar de medidas penales.

Además de las once órdenes de protección, ordenaron en otros once casos el alejamiento, en catorce ocasiones decretaron la prohibición de comunicación y dos veces a los acusados se les privó de libertad.


Diez maltratadores fueron condenados hasta septiembre

Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, en los nueve primeros meses de 2015 se sentaron en el banquillo acusados por algún delito relacionado con la violencia de género un total de trece personas, todos hombres, de los que diez fueron condenados. En Carballo fueron once los enjuiciados, con ocho sentencias condenatorias y tres absueltos.

En Corcubión, por su parte, fueron dos los hombres enjuiciados y condenados entre enero y septiembre. Al igual que en los otros datos, la mayor parte de las condenas se registraron en el tercer trimestre del año (5), mientras que en el primer trimestre fueron tres y en el segundo, dos.

Como es habitual en los últimos años, todos los condenados fueron de nacionalidad española al igual que españoles eran también los que quedaron libres de cargos.