La entrada en vigor de los nuevos límites de velocidad en Carballo es cuestión de semanas, quizá menos. El lunes el pleno dará luz verde a la aprobación definitiva de la nueva ordenanza reguladora del tráfico, la movilidad y la seguridad viaria que tardará en hacerse efectiva lo que se demore en salir publicado en el BOP el anuncio de aprobación definitiva.

El documento al que se dará el visto bueno el lunes no es exactamente el mismo que debatió la corporación en el mes de noviembre. Tras el período de consulta pública, los técnicos decidieron incluir en la normativa siete de las 18 alegaciones presentadas y cuatro de las 16 sugerencias realizadas por tres policías locales de Carballo, que fueron los únicos que se manifestaron sobre el documento durante el mes que duró la exposición pública.

No obstante, las alegaciones y sugerencias que se incluyen en el documento no afectan al fondo de la nueva normativa ni a sus puntos esenciales, como la limitación de la velocidad de circulación en todas las calles del casco urbano a 30 kilómetros por hora.

Incidencia de los límites de velocidad en Carballo

Actualmente este límite de velocidad está establecido en el entorno de los colegios (en algunos tramos es incluso de 20), pero ahora se extenderá a todas las travesías urbanas que hasta el momento tienen el límite de velocidad en 50 kilómetros por hora, como las de entrada al casco urbano carballés.

La concejala de Mobilidade, Milagros Lantes, considera que los nuevos límites de velocidad en Carballo apenas tendrá incidencia en buena parte del casco urbano ya que por el propio tráfico existente los vehículos no pueden ir a una velocidad mucho mayor en muchas de las calles. Una vez que entre en vigor la ordenanza, el Concello de Carballo deberá ponerse manos a la obra y cambiar todas las señalizaciones de velocidad. “Cambiaremos las señales en las entradas al casco urbano y procuraremos que no quede dentro ninguna señal que sea contradictoria con los nuevos límites”, explica la edil.

Lantes señala a su vez que la Policía Local tendrá un “papel fundamental” para informar a los vecinos sobre los nuevos límites establecidos en la ordenanza y en “concienciar a la gente” sobre la necesidad de regular la velocidad en las travesías urbanas. Pero es algo que se concretará una vez que la ordenanza entre en vigor.

Solo en las carreteras se podrá circular a más de 50 kilómetros por hora (60, concretamente) siempre que estas tengan aceras o vías para peatones y bicicletas; en caso contrario, los vehículos solo podrán circular, máximo, a 40 kilómetros por hora.
En las travesías de núcleo que tampoco tengan zonas para peatones y ciclistas la velocidad también se reducirá a los 30 kilómetros por hora. La velocidad de circulación estará regulada, además, para los vehículos de movilidad personal (patinetes eléctricos, etc).

Alegaciones

Precisamente entre las alegaciones aceptadas está una referente a los vehículos de movilidad personal que verán restringida su circulación en parques públicos. Los alegantes indican que los VMP del tipo B, C0, C1 y C2 –que son los de mayor peligrosidad por su tamaño y la velocidad que pueden alcanzar– tendrían que tener “expresamente prohibido su circulación en parques públicos, mientras que los del tipo A estarían obligados a circular al paso de una persona salvo que exista una senda específica”.

Así lo recoge el artículo 31.1f de la ordenanza que tras la modificación restringe la circulación de los VMP de tipo A a los parques donde esté permitida la circulación de bicicletas, no pudiendo exceder los 10 kilómetros por hora (paso de las personas) cuando el espacio sea compartido por peatones, y debiendo respetar siempre la prioridad del peatón.

Una alegación similar se presentó para las bicicletas, solicitando que se prohibiera su circulación en zonas y vías peatonales, salvo aquellas que sean un juguete. Los técnicos se opusieron a la solicitud por considerar que la propuesta es “demasiado restrictiva” porque la ordenanza ya regula el uso de las bicicletas. El resto de las alegaciones y sugerencias aceptadas son más para aclarar determinadas partes de la ordenanza.