El Concello de Carballo puso ayer en marcha ayer la licitación del contrato para redactar el plan especial de ordenación del núcleo de Pedra do Sal y su entorno, un ámbito de 330.730 metros cuadrados entre las parroquias de Lema y Noicela. El documento dará cumplimiento a los objetivos establecidos en el Plan de Ordenación do Litoral (POL) para la costa de Baldaio y ordenará las áreas de dotaciones, accesos y servicios, así como las edificación y las dotaciones, estableciendo ordenanzas específicas de integración en el paisaje de las construcciones en el núcleo rural. Una de las dotaciones que incluirá el planeamiento es la continuidad de la senda litoral desde Pedra do Sal hasta los ámbitos colindantes.

Darle continuidad a la senda costera de Carballo desde Pedra do Sal hasta Arnela, pasando por la playa de Leira es un proyecto de vieja data, pero hasta ahora no se había ordenado su recorrido. En un principio era una iniciativa ambiciosa de la Demarcación de Costas, pero que se quedó en los cajones de la administración cuando comenzó la crisis económica.

Adquisición de las parcelas

No obstante, como bien matizó el concejal de Obras e Servizos, Lois Lamas, el plan especial solo establecerá su ubicación, pero el procedimiento para hacer realidad la senda es algo totalmente distinto, ya que los terrenos son privados y deberán ser adquiridos por el Ayuntamiento.

Este verano el Concello espera avanzar en las negociaciones para adquirir los terrenos por los que pasa la senda litoral

Es un asunto en el que la municipalidad lleva trabajando más de tres años sin resultado, aunque todo podría cambiar este verano. Según explicó Lamas, está previsto que los propietarios de dos de las trece parcelas por las que pasaría la senda y que residen en Uruguay, visiten en los próximos meses el municipio, con lo que será más fácil sentarse a negociar la venta de los terrenos. “Primero preferimos negociar antes de tomar cualquier otra medida”, aseguró el concejal.

El plan especial de Pedra do Sal también deberá justificar que no se construyan las parcelas situadas en la zona de servidumbre –en este ámbito solo deberán ubicarse los equipamientos públicos que no conlleven edificación y cumplan con lo establecido en la normativa– e indicar las acciones de recuperación medioambiental y paisajística necesarias para las áreas degradadas. El planeamiento incluirá un estudio de la demanda de aparcamiento de los arenales, con el objetivo de que las dotaciones propuestas tengan en cuenta esta previsión, como lo hará a su vez el plan de Arnados, también en licitación.